jueves, 29 de diciembre de 2011

¡Viva 2012!, es un decir.

El año está a punto de terminar y nuestro blog ya tiene casi un año y medio, si mis cálculos no fallan. Ha sido muchas las entradas que cada lunes y jueves hemos ido publicando y que se han visto recompensadas con vuestras visitas. No pienso que sea mérito nuestro sino del interés que sigue suscitando la Segunda Guerra Mundial y por ende, el Tercer Reich.

Más de setenta años contemplan los acontecimientos que estremecieron al mundo y que hoy, insisto, en forma de blogs, libros y documentales, sigue extrayendo el jugo de la curiosidad y abrillantando la bandeja de la veracidad, logrando que con cada año que transcurre nos ofrezca nuevos hechos y puntos de vistas interesantes.

De estos años y de sus personajes, Hitler continúa siendo el principal, el que más controversias y debates crea, y el que más odio y filias atrae. Las noticias sobre el dictador, después de tantos años tras su muerte en 1945, siguen proliferando y todos los días se publican novedades en los medios que contienen la palabra “Hitler”. Las diversas páginas en Internet que comparten puntos de vista con el dirigente alemán continúan dando a conocer una ideología que, afortunadamente, fracasó pero que sigue latente en grupúsculos más o menos reducidos, más o menos organizados.

Pero volviendo al principio, el año se acaba, ya se va el terrible 2011 y se otea en el horizonte cercano un amenazante 2012, esperemos que al final del próximo año podamos decir que se atisba una esperanza a la arruinada Europa. En este caso no ha sido Hitler el que la ha demolido con su guerra, que no deja ser un punto de tranquilidad, sino la economía pujante que nos ha abandonado convirtiéndola en un basurero de deuda y paro.

Al ser esta mi última entrada de 2011, os deseo un prospero ( me da la risa, pero según los ilusos hay que ser optimistas) año 2012. Siempre nos quedarán nuestros libros y la Segunda Guerra Mundial para entretenernos.

lunes, 26 de diciembre de 2011

La navidad ya está aqui

En la Navidad de 1914 sucedió el hecho más sorprendente de toda la Primera Guerra Mundial. Aquella primera Nochebuena bélica, las tropas alemanas colocaron sobre el borde de las trincheras abetos iluminados, que habían sido enviados al frente por orden directa del Káiser, junto a raciones extra de pan, salchichas y licores. Los soldados franceses y británicos admiraron perplejos los árboles luminosos. Esa visión casi irreal ayudó a crear un inesperado clima de fraternidad, en el que los aliados se unieron a distancia a los cánticos de los alemanes. Al amanecer, algunos soldados germanos comenzaron a agitar banderas blancas y a salir desarmados de sus trincheras, a tierra de nadie. En un primer momento, los aliados vacilaron, pero pronto salieron a su encuentro. Los hombres, que hasta ese mismo día habían estado matándose, compartieron tabaco, alcohol o chocolate. Los gestos de solidaridad continuarían durante toda la jornada; cada bando pudo recoger a sus compatriotas muertos en los combates de los días anteriores y darles digna sepultura. En algunos lugares se celebraron ceremonias religiosas conjuntas e incluso se improvisaron partidos de fútbol.

La noticia de esta tregua llegó a los respectivos cuarteles generales y se adoptaron medidas para frenar esa actitud. Un número indeterminado de soldados franceses fue pasado por las armas como escarmiento y los alemanes fueron enviados al frente oriental. Las cartas en las que los soldados narraban los hechos a sus familiares fueron destruidas y algunas informaciones que llegaron a los periódicos británicos se censuraron. Los franceses confiscaron los negativos de las fotografías que algunos soldados habían tomado durante la tregua, en donde se veían hombres de uno y otro bando posando amistosamente. Aunque a lo largo de la guerra se darían algunos casos aislados de confraternización con el bando enemigo, las altas esferas militares se encargaron de que un episodio generalizado, como el sucedido en la Navidad de 1914, no volviera a ocurrir

jueves, 22 de diciembre de 2011

Operaciones Secretas de la Segunda Guerra Mundial, de Jesús Hernández


He terminado de leer la última obra de nuestro autor de cabecera, Jesús Hernández. Un texto que narra la intrahistoria del conflicto desde el punto de vista más emocionante según mi criterio.

La obra, Operaciones Secretas de la Segunda Guerra Mundial me ha fascinado, la temática ya es suficientemente atractiva, pero la sugerente estructura de escritura nos hace pasar las páginas una tras otra, devorando todo el texto. Las diecisiete historias descritas en las cuatrocientas hojas, mantienen el pulso del interés sin tener lagunas en la que el lector pueda tomar aire, siendo ésto muy peligroso para la salud.

Realmente -refiriéndome a las múltiples peticiones de los lectores para que Jesús escriba una novela- no me preocupa si nuestro autor tiene previsto indagar en el género novelístico porque ya lo ha hecho en el thriller histórico que acabo de leer. Con la verdad y nada más que con la verdad, es quizás la forma más apasionante de llegar a lector. Saber que lo que se está leyendo ha ocurrido al cien por cien y que cada capítulo es susceptible de ser o ha sido contado a través del cine supera con creces la capacidad imaginativa de casi cualquier novela.

El lenguaje habitualmente claro y cercano del autor, se acentúa aún más en este nuevo trabajo. El estilo sin aspavientos y apasionado de Jesús, consigue impregnar de emoción cada párrafo, narrando las diferentes aventuras bélicas con el más puro espíritu cinematográfico, aumentando la ansiedad del lector en los momentos más sublimes de cada historia y haciéndole partícipe de las múltiples peripecias de los protagonistas.

Este es el libro de estas navidades. No creo que la emoción, el peligro y la valentía de los hombres que acometieron las distintas operaciones secretas pueda encontrar parangón hoy en día. Si la Historia fuera explicada en los colegios con textos escritos de esta forma, seguro que se lograría captar el interés de nuestros estudiantes.

Con toda seguridad puedo decir que este libro se sitúa entre mis favoritos, no sólo de los de Jesús sino de todos los leídos por mí sobre temática bélica . No se si estará en el pensamiento del autor una segunda parte, supongo que dependerá de las ventas. A veces pienso que obras tan redondas no deben tener una segunda parte pero por otro lado, como lector pido más.

En este volumen encontramos de todo, es decir, asesinatos secuestros, traiciones, fidelidades, falsas apariencias, audacia y sobre todo, muchos héroes. Personas que colaboraron en intentar cambiar el sentido de la contienda poniendo en riesgo o perdiendo sus vidas. Me llama la atención como los servicios secretos alemanes se quedan en pañales frente a la inteligencia aliada, sobre todo la británica.

Un libro de los que se hacen corto de leer y que contiene las fotografías justas para saciar algunas curiosidades. Otra cosa que merece mi comentario es la fantástica portada que es una radiografía del interior del libro. Muy acertada.

Espero que este nuevo trabajo de Jesús Hernández tenga la acogida que merece ya que el disfrute está garantizado.

Os dejo para el que no la haya oído, la entrevista que le hicieron al autor hace unos días.


lunes, 19 de diciembre de 2011

Navidades nazis

Como se acerca la Navidad os dejo unas fotografias de la revista Life de las navidades de 1941. Fueron las últimas navidades del invicto ejercito alemán. Las siguientes celebraciones se fueron volviendo cada vez más angustiosas.






jueves, 15 de diciembre de 2011

El tronco primigenio.

El Tercer Reich ha dejado una huella indeleble en la faz de la tierra. Todos nos hemos preguntado alguna vez sobre las causas de semejante momento histórico. Las respuestas a las preguntas que nos hacemos todavía no han terminado de responderse, tenemos demasiadas preguntas sin respuestas y mucho horror que no tiene justificación.

Pero esta primera reflexión tiene su razón de ser en la idea de que a muchos de nosotros nos gustaría vivir unos días en el pasado y tener la experiencia de compartir con el resto de Alemania el progreso que para su población tuvo en aquellos primeros años antes de la guerra. Poder leer los periódicos de la época y tener consciencia de lo que va a pasar por la sencilla razón de que conocemos los hechos. No es el sueño de un morboso, sino de un interesado en la Historia el Tercer Reich y de como un régimen político cambió el mundo para siempre.

Hoy tenemos los libros que también nos hacen viajar y los escenarios de una Europa que aún tiene las cicatrices cerradas, pero cicatrices al fin y al cabo de aquellos años. El cine también ha colaborado para confeccionar una vuelta la pasado, una herramienta de análisis y para contar las múltiples historias paralelas a los hechos históricos. La riqueza de todo el ingente material creado en función de aquellos doce años de dominio nazi, nos permite tener una imagen cercana de la Alemania de entonces. Las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial ha dado lugar a una época fascinante, desde el punto de vista histórico, tal como la Guerra Fría.

Han pasado muchas décadas desde que el conflicto europeo acabó pero aún se sigue escribiendo, filmando o hablando sobre aquellos hechos. El interés que suscita la Segunda Guerra Mundial se ve ampliado por fenómenos actuales como es Internet. La interrelación entre los aficionados y los autores al periodo bélico referido, es sumamente enriquecedor, manteniendo vivas las causas, consecuencias y reflexiones adheridas a más de tres cuartos del siglo XX.

Desde 1914 con el inicio de la Primera Guerra Mundial hasta 1989 con la caída del Muro de Berlín, Europa ha vivido unos decenios insuperables- lo digo con cautela- que ha desembocado en nuestra vida actual. La creación de la Organización de Naciones Unidas o la creación de la Unión Europea tiene sus raíces en distintos momentos del siglo pasado.

Seguimos compartiendo las consecuencias de la Historia del siglo XX y nuestras vidas permanecen abrazadas al tronco primigenio, por lo que podemos decir con toda seguridad, que los libros, películas y todas las formas de difusión de la Historia de la Segunda Mundial tienen por delante una larga vida, tanto para su disfrute como para la creación de nuevas obras.

lunes, 12 de diciembre de 2011

La intrahistoria de Auschwitz III: Comparación


Una comparación del álbum de Höcker y el otro álbum conocido de Auschwitz es adecuada y necesaria. El dueño original de ese álbum, Lili Jacob (luego Zelmanovic Meier), fue deportada con su familia a Auschwitz a fines de mayo de 1944 de Bilke (hoy Bil'ki, Ucrania), un pueblo pequeño cerca de Berehovo en la región de la Rusia transcárpata que era en ese entonces parte de Hungría. Llegaron el 26 de mayo de 1944, el mismo día que fotógrafos profesionales fotografiaron la llegada del tren y el proceso de selección. Richard Baer y Karl Höcker llegaron a Auschwitz unos pocos días antes de la llegada de este transporte. Después de sobrevivir a Auschwitz, trabajos forzados en Morchenstern, un subcampo de Gross-Rosen, y un traslado a Dora-Mittelbau donde fue liberada, Lili Jacob descubrió un álbum conteniendo estas fotografías en el cajón de una mesita de luz en un cuartel abandonado de las SS, mientras se recuperaba de tifus.
En el álbum, Lili Jacob descubrió primero una foto de su rabino y después encontró también una foto de ella misma, y de muchos de sus vecinos y parientes, incluyendo una foto famosa de sus dos hermanos menores Yisrael y Zelig Jacob. Trajo el álbum original con ella cuando inmigró a los Estados Unidos. Luego publicadas muchas veces, estas imágenes se usaron como prueba en el juicio de Auschwitz en Frankfurt (en el cual Lili Jacob testificó y Karl Höcker fue acusado). En 1983, Lili Jacob donó el álbum de fotografías de la llegada de su transporte a Auschwitz, a Yad Vashem.
No sabemos porque el álbum que descubrió Lili fue creado; posiblemente, el dueño original era Richard Baer, el superior de Höcker. Baer no era solamente el comandante de Auschwitz cuando los judíos húngaros llegaron, sino también el comandante de Dora-Mittelbau, donde fue descubierto el álbum. Sin embargo, es critico ver los dos álbumes uno al lado del otro, porque nos permite presenciar como las SS crearon dos panoramas distintos de la realidad. Lo que es más llamativo del álbum de Auschwitz de Höcker es que no hay fotos de los prisioneros, ni siquiera merodeando en el fondo de las fotos tomadas dentro de Auschwitz mismo.
Aunque el álbum de Höcker no muestra ninguna acción criminal ni inmoral, uno es golpeado por la amoralidad del álbum. Su álbum contiene ninguna foto de las cámaras de gas, cámaras de tortura, ni de trabajos forzados. En vez, captura a los oficiales de las SS ocupándose de sus tareas, socializando, disfrutando del buen tiempo y llevando luto por los compañeros caídos, aparentemente inconscientes de la magnitud de los crímenes que están perpetrando o permitiendo.

Fuente: Enciclopedia del holocausto

jueves, 8 de diciembre de 2011

El principio de todo.

Hoy es un día de fiesta en España y para los que todavía conservamos nuestro puesto de trabajo en nuestro arruinado país, no deja de parecer una amenaza el hecho de no tener que ir a trabajar hoy. También es el primer día en muchas semanas que dispongo tiempo para exclusivamente leer. Será una gozada poder sumergirme en algún texto que tengo pendiente de terminar.

Pero antes, quería haceros partícipes de un recuerdo que esta mañana me ha asaltado cuando me acercaba a las baldas de la estantería correspondiente a los libros que esperan mi lectura. Mi vista se ha dirigido hacia un volumen que misteriosamente no tenía que estar en ese sitio, un libro por el que empezó todo hace ocho años, fue el detonador de mi afición a los libros de temática guerramundialista, si se puede decir así. El libro en cuestión es el El Día D, de Stephen E. Ambrose, fallecido en 2002. Su lectura me impactó de sobremanera y puso al descubierto la enorme ignorancia que pesaba sobre mi. Pero me hizo consciente de la importancia de estos hechos, el valor de los hombres que acometieron el desembarco en las costas normandas, el agradecimiento a todos y cada uno de ellos porque si no hubiese tenido lugar, el Tercer Reich no hubiese sido vencido. ¿Quién sabe cómo sería nuestro mundo? En el día de hoy, no podemos averiguar como nos hubiese afectado en España, pero me temo lo peor.

La pocas fotos, salvadas de la ineptitud de su revelador de laboratorio, de Robert Cappa, nos muestra lo terrible de la escena de muerte desarrollada en aquellas playas.

Hace unos pocos meses nuestro amigo Humberto colaboraba con este blog, escribiendo unas entradas acompañadas con múltiples imágenes tomadas por él mismo, haciéndonos reflexionar sobre la importancia de este hecho histórico. Fue una forma de viajar y llevarnos más allá de las lecturas de nuestros libros.

Para mi fue el libro de Ambrose, para vosotros habrá sido otro texto o quizás una película lo que inició vuestro interés por la Segunda Guerra Mundial. Lo importante de todo ello es que nuestras lecturas nos ha hecho tener una visión panorámica de lo que significó el conflicto bélico en Europa, la importancia de que los Aliados hubiesen ganado la contienda y las consecuencias desarrolladas durante la llamada Guerra Fría. Además cuando sale el tema en alguna tertulia en la que nos encontramos, de inmediato se nos dibuja una sonrisa que esconde el pensamiento: “no sabéis lo que habéis hecho al tocar mi tema favorito”.

lunes, 5 de diciembre de 2011

La intrahistoria de Auschwitz II: El album



El álbum fotográfico de Karl Höcker documenta visitas y ceremonias oficiales en Auschwitz e incluye también fotografías más personales, mostrando las varias actividades sociales que disfrutaban él y otros miembros del personal de Auschwitz.
Muchas de las fotos más notables fueron tomadas en Solahütte, una pequeña y poco conocida estación de las SS ubicada a unos 30km al sur de Auschwitz sobre el rió Sola. Archivos revelan que las SS recompensaban a los guardias de Auschwitz que trabajaban de una manera ejemplar con un viaje a Solahütte. Danuta Czech, en su crónica diaria del campo escribió que el 18 de agosto de 1944, "el soldado raso de las SS Johann Antoni y el hombre de las SS Hans Kartusch de la tercera compañía de la guardia de Auschwitz II recibieron ocho días de permiso especial en el centro de recreo de las SS de Solahütte, como reconocimiento por el uso exitoso de sus armas durante el escape de cuatro prisioneros, a pesar de la oscuridad."

Aunque hay fotos tomadas durante visitas a Solahütte por todo el álbum, una serie de fotos documentan un encuentro social en Solahütte para la jerarquía de las SS. Entre los presentes estaban algunos de los oficiales más conocidos del sistema de campos de concentración.
Rudolf Höss, el ex comandante, volvió a Auschwitz entre mayo y julio de 1944 específicamente para supervisar la llegada de los judíos húngaros. Josef Kramer era el comandante de Auschwitz-Birkenau. Después, como comandante de Bergen-Belsen, seria conocido como la "Bestia de Belsen". Y el Doctor Josef Ménguele seguía, al tiempo de esta foto, seleccionando "muestras" para sus experimentos médicos de entre los transportes recién llegados de judíos húngaros. Höcker y Baer están ahí, mostrados en conversación con Höss, Kramer, y Ménguele, a con otros oficiales que non han sido identificados todavía.
Quizá la foto más extraordinaria muestra un acordeonista conduciendo un "canto a coro" para aproximadamente 70 hombres de las SS. En la primera fila del grupo está Höcker, SS-Hauptscharführer Otto Moll (el supervisor de las cámaras de gas) Höss, Baer, Kramer, Franz Hössler (comandante del recinto de prisioneras en Birkenau), y Ménguele. Estas son algunas de las únicas fotos conocidas de algunos de estos hombres, incluyendo Ménguele, tomadas mientras estaban asignados a Auschwitz.


Varias paginas están dedicadas a una excursión de un día para las SS Helferinnen (auxiliares mujeres, mujeres jóvenes que trabajaban para las SS como especialistas en comunicaciones) el 22 de julio de 1944. Llegan a Solahütte y bajan corriendo una rampa acompañadas por la música de un acordeonista. Una pagina entera de seis fotos titulada "Hier gibt es Blaubeeren" (Acá están las moras azules) muestra a Höcker distribuyendo platos de moras azules frescas a las mujeres jóvenes sentadas sobre una cerca. Cuando las mujeres terminan de comer dramáticamente las moras azules para la cámara, una chica posa con lagrimas falsas y un bol invertido. Solamente a unas millas ese mismo día, 150 prisioneros (judíos y no judíos) llegaron en un transporte a Auschwitz. Las SS seleccionaron a 21 hombres y 12 mujeres para trabajar, y asesinaron el resto de los miembros del transporte en las cámaras de gas.
Varias paginas muestran una ceremonia el 1 de septiembre de 1944, conmemorando la inauguración del hospital militar de las SS a la entrada de Birkenau. Los festejos incluyeron una guardia de honor y presentaciones oficiales por Baer y Doctor Enno Lolling. Decenas de oficiales nazi incluyendo muchos de los médicos (más notablemente los doctores Eduard Wirths y Carl Clauberg) y las enfermeras asistieron a la ceremonia. Los Aliados bombardearon el hospital de campo el 26 de diciembre de 1944, donde murieron cinco miembros del personal de las SS.
El álbum también contiene fotografías tomadas muy probablemente en la secuela de ese mismo ataque aéreo del 26 de diciembre de 1944. Estas fotos fueron tomadas solamente unas semanas antes de la evacuación por las SS del campo para prevenir su toma por las tropas soviéticas. Ese día, el grupo de bombardeo 455º de los Estados Unidos atacó blancos en las afueras de Birkenau, donde el hospital militar estaba ubicado, y en las fábricas y refinerías asociados con Auschwitz (ubicados en Auschwitz III-Monowitz). Las fotos de Höcker, con la leyenda "Beisetzung von SS-Kameraden nach einem Terrorangriff" (El entierro de nuestros compañeros de las SS después de un ataque de terrorismo) muestra un desfile con coches de caballos fúnebres, diecisiete ataúdes cubiertos con banderas, y un grupo grande de dolientes, incluyendo viudas y niños. En el servicio fúnebre de las SS hubo ofrendas de coronas, muchas flores, y una guardia de honor militar. Un mes después, las tropas soviéticas liberaron a Auschwitz.

Fuente: Enciclopedia del Holocasusto

jueves, 1 de diciembre de 2011

La Segunda Posguerra Mundial.

La experiencia de la sangría que vivió Alemania en la posguerra no fue un caso aislado. Tras la Segunda Guerra Mundial hubo encarcelamientos, juicios y represalias -rendición de cuentas- en todo el mundo.

En 1956, la periodista Margret Boveri estimaba que después de la guerra se había detenido nada menos que a medio millón de franceses, con el resultado de 160.000 procesos.

En Bélgica, la cifra de investigaciones se elevó a 600.000, y en Holanda a 130.000. Incluso en Estados Unidos se despidió a 570 funcionarios federales, y 2.748 dimitieron durante el mandato de Truman; Eisenhower echó a otros 8.000. En Inglaterra se ahorcó a lord Haw Haw y a John Amery, y hasta 10.000 personas fueron objeto de “sospecha fundadas”.

Podemos plantearnos la pregunta de si los Aliados lograron sus objetivos. En el bando estadounidense, los más beligerantes tenían sus dudas. La Guerra Fría les demostró que no habían derrotado al enemigo -Alemania había dejado de serlo- . El enemigo actual era la Unión Soviética. Para Patton o Mark Clark la tarea estuvo mal rematada.

No ganamos la guerra -escribió Clark-. Nos detuvimos demasiado pronto. Teniamos excesivas ganas de volver a casa. Dimos la bienvenida a la paz, pero al cabo de más esfuerzos y gastos nos encontramos con que no la habíamos conquistado.

Sin embargo, Estados Unidos había triunfado en otras partes. Logró relegar a la renqueante Gran Bretaña y asumir el liderazgo del mundo occidental. Los días del Raj y del resto del Imperio británico estaban contados. La India británica se acabó antes incluso de que se firmara la Grundgesetz. Gran Bretaña se vería inducida a abandonar sus pretensiones de poder ir a la zaga de los americanos.

Es algo que ocurre tras cada conflicto bélico, la sucesión de hechos deleznables por parte de los vencedores agrava los males. La Historia, se dice, que la escriben los ganadores pero lo cierto es que siempre la verdad desnuda emerge, permitiéndonos conocer los hecho tal como ocurrieron.


lunes, 28 de noviembre de 2011

Nuevo libro de Álvaro Lozano: Breve Historia de la Primera Guerra Mundial


Como es sabido por todos los asiduos de este blog la literatura y en especial la relacionada con el Tercer Reich nos apasiona. En esta ocasión tengo la suerte de haber conocido al escritor Álvaro Lozano que conoce en profundidad los entresijos de la Alemania Nazi, ese es precisamente el título de uno de sus libros «La Alemania Nazi (1933-1945)». Si alguien aún no se lo ha leído le recomiendo que corra a hacerse con un ejemplar, no lo lamentará, es un libro donde de forma ágil y amena nos guiará por los entresijos del Tercer Reich y nos hará pensar y ver aquella época desde una óptica nueva.

En esta ocasión Álvaro nos presenta « Breve Historia de la PrimeraGuerra Mundial », un libro sobre otro de los momentos históricos más relevantes del siglo XX, que desembocó veinte años después en la SGM.
A continuación os dejo con la entrevista que ha tenido a bien concederme para todos vosotros.

Álvaro, antes de comenzar la pequeña entrevista me gustaría darte las gracias por tu deferencia hacía este blog.
Muchas gracias a vosotros por la invitación. Encantado de poder participar y enhorabuena por este magnífico blog.

En este mes de noviembre sale a la venta tu nuevo libro “Breve Historia de la Primera Guerra Mundial” ¿Qué has querido trasladar al lector con tu libro?
Esta obra describe para un público amplio la Primera Guerra Mundial o Gran Guerra como la denominaron los que la vivieron, que fue, sin duda, un hito crucial en la historia de Europa. El estallido de un conflicto de tal magnitud produjo desajustes económicos, malestar social y un auge de la militancia ideológica que socavó las bases del liberalismo europeo. Ya antes de 1914 la supremacía de las élites liberales gobernantes estaba amenazada: la modernización económica, la secularización y otros fenómenos relacionados estaban derrumbando y desafiando la política existente. A partir de aquel momento, las élites dominantes se vieron enfrentadas a las incertidumbres de la política popular, la perspectiva a menudo no deseada de una democracia más auténtica y la amenaza del socialismo.
El objetivo de esta obra es servir de introducción amplia al conflicto. La historia militar peca a menudo de estar escrita para historiadores militares o para lectores familiarizados con la jerga militar. Los lectores menos expertos se encuentran perdidos en un laberinto de frentes, salientes, tácticas y campos de fuego. Un sentido amplio de un conflicto se pierde así en un caudal de detalles militares. Esta obra explica la primera guerra mundial de forma que un lego en la materia pueda seguirla, mientras un experto la encuentre atractiva. Se acerca al lector a los orígenes del conflicto, tanto diplomáticos como sociales, como a las nuevas tesis sobre el tema. El lector es posteriormente conducido a través de las grandes batallas, se estudia el marco amplio, pero también el detalle de la vida de los combatientes en las trincheras y de los civiles en la retaguardia.

La Gran Guerra es una contienda sin la que no se puede entender el futuro de Europa. ¿Por qué hay tan poca bibliografía en español sobre ella?
Lógicamente influyen temas históricos evidentes dado que España no intervino militarmente en el conflicto. A pesar de todo, resulta paradójico ya que esa guerra influyó en gran medida en la historia de España. La guerra alteró la historia de España en el momento en el que comenzaba a despegar hacia la modernidad. El resultado fue, además de la crisis de un sistema político, el final de una era. La neutralidad ahorró a los españoles la carnicería del conflicto, pero su impacto ideológico, social y económico aceleró la erosión de los fundamentos del régimen. La mayor parte de los políticos se mostraron partidarios de mantener a España apartada de la guerra pero no pudieron impedir que la guerra llegara a España.
En el campo económico, España experimentó un auge debido a la necesidad de materias primas y manufacturas de los beligerantes. Fue una época de crecimiento económico, aunque para la mayoría supuso un período caracterizado por la escasez de alimentos y la caída de los salarios. La movilización de las fuerzas sociales que habían permanecido hasta entonces políticamente pasivas, contribuyó a socavar las formas existentes de política clientelista, haciendo que las élites gobernantes tuvieran que hacer frente a la política popular y a la amenaza del socialismo.

Una cuestión que siempre llama la atención es la algarabía y entusiasmo con el que se recibió el anunció del estallido de la Guerra ¿A qué crees que fue debido, que impulso a las gentes de la época a casi desear un conflicto armado de tal envergadura?
Los motivos de esa beligerancia se remontaban a cuestiones anteriores a 1914. Era el deseo de emociones, de aventuras, relacionado con la protesta contra una civilización monótona y materialista. El jubilo ante la cicatrización de la sociedad dividida, superando la brecha entre las clases con la unidad nacional y una especie de ánimo apocalíptico que vio en la catástrofe la posibilidad de un renacimiento. En algunos sectores de la sociedad europea surgió la creencia de que tan sólo un cataclismo como la guerra, podría transformar la complacencia de la vida capitalista, en un estado espiritual superior. Era la sensación de que la guerra ofrecía una renovación espiritual gracias a su ruptura con el pasado y al surgimiento de un idealismo desinteresado. En todo caso, el entusiasmo no fue unánime. Los mayores eran mucho menos entusiastas pues recordaban la guerra franco-prusiana de 1870, la guerra de los Boers de 1889 y la guerra ruso-japonesa de 1904. La reacción en las ciudades fue más entusiasta que en el campo donde se temía por la cosecha y por la destrucción que causarían las tropas. Incluso en las ciudades, el entusiasmo inicial no fue universal y no sobreviviría al primer otoño.

Los franceses suelen decir respecto a la Gran Guerra y la Segunda Guerra Mundial que solo hubo una guerra con veinte años de tregua ¿Por qué un conflicto que se creía que iba a acabar con todas las guerras desembocó en la contienda más terrorífica de la historia de la humanidad?
En realidad, como señalo en la obra, la primera guerra mundial finalizó de la peor forma posible. Dado que se intentó preservar al ejército alemán como institución y de que nunca se contó la verdad de lo que había sucedido en episodios como la batalla del Marne, los alemanes negaron siempre haber sido derrotados. Los americanos, por su parte, insistieron en que había sido su victoria y, sin embargo, los aislacionistas republicanos se negaron a ratificar el tratado retirando la presencia norteamericana de Europa. Los franceses insistían en que había sido una victoria exclusivamente suya, mientras los británicos concluyeron que todo el conflicto había sido inútil y criminal. Al final, los Aliados persiguieron objetivos contradictorios, castigar a un enemigo agresivo mientras intentaban aplacarle, sin conseguir ninguno de los dos. El armisticio de 1918 acabó con el conflicto armado, pero en el mundo se planteaba un nuevo tipo de lucha ideológica. Tras su triunfo en Rusia, el comunismo comenzó a expandirse por aquellas poblaciones desesperanzadas por la guerra, iniciándose así el periodo más intenso en actividad revolucionaria que se había vivido en Europa desde 1848.

Este es un blog sobre las historias del Tercer Reich, por lo cual quiero aprovechar la oportunidad de hacerte una pregunta sobre aquella época. En tu libro, altamente recomendable, «La Alemania Nazi (1933-1945)», nos planteas una duda que puede derruir todas las ideas sobre el régimen Nazi, ¿Fue Adolf Hitler un dictador omnipotente o en cambio fue un dictador débil? ¿Has llegado a alguna conclusión?
Me temo que esa cuestión permanecerá abierta, al igual que el debate intencionalista/funcionalista en torno al Holocausto. El progresivo deterioro durante el régimen nazi de la maquinaria gubernamental centralizada alemana, unido al estilo absolutamente antiburocrático del gobierno de Hitler, dejó un enorme vacío en la documentación de la toma de decisiones del gobierno central. La gran cantidad de documentos que dejó tras de sí el Tercer Reich no llegaban, por tanto, hasta Hitler. Resulta casi imposible saber a ciencia cierta que documentos llegaban hasta Hitler, y más aún, si éste los leía. Como dictador Hitler permanece así, en gran parte, inaccesible para el historiador, escondido tras el silencio de las fuentes. Es por eso que resulta imposible eludir los conflictos de interpretación sobre el papel de Hitler en el sistema nazi, conflictos que en base a la evidencia disponible, son irresolubles.
En realidad, la idea de Hitler como dictador omnipotente era muy conveniente tras la guerra ya que el Führer servía de “esponja” para absorber toda la culpa de la barbarie nazi. A medida que se fue profundizando en la investigación del Tercer Reich, se comprobó que esa visión tan conveniente, ni era tan sencilla, ni se ajustaba a la realidad. De hecho, el poder del Führer procedía sólo en parte del propio Hitler. Era en gran parte un producto social, una creación de expectativas sociales y de la motivación que el Führer infundió a sus seguidores. Esto no significa que las acciones del propio Hitler no fuesen relevantes en momentos clave. Pero el peso de su poder ha de verse, sobre todo, no en características o valores específicos de su “personalidad”, sino en su papel como Führer, que sólo podía ser factible con el menosprecio, los errores y la debilidad y la colaboración de otros. Salvo en materia de política exterior (y también matizada ya que influyeron presiones internas como la economía) y la conducción de la guerra, me inclino más por afirmar que, si bien no era un “dictador débil”, desde luego no era el “Gran Hermano” totalitario de Orwell. En las áreas que le interesaban particularmente como la política exterior y el rearme, Hitler fue capaz, al menos a corto plazo, de llevar a cabo en toda su extensión sus políticas personales. Su debilidad se derivaba más de la inestabilidad del régimen que él mismo había creado. El Tercer Reich fue un sistema complejo en el que existieron presiones tanto desde “arriba” como desde “abajo” y, como en el caso de las denuncias y del poder de la Gestapo, se contó con la colaboración activa y pasiva de muchos ciudadanos e instituciones.

De nuevo agradecer tu amabilidad hacía este blog y desearte la mayores de las suertes con tu nuevo libro. Estaremos atentos a tus nuevos proyectos.
Muchas gracias a vosotros. La buena acogida de mi obra “La Alemania Nazi (1933-1945)” es una muestra de que la historia del Tercer Reich sigue siendo de enorme interés. Muy pronto saldrá una obra mía más amplia sobre un tema relacionado en gran medida con el Tercer Reich. Ya lo comentaremos. ¡Un saludo para todos!

Esperamos con ansias nuevas noticias tuyas. Amigos, ya sabéis, ante nosotros se presenta un libro sobre el inicio del mundo tal y como ahora lo conocemos. Ahora lo que nos toca a nosotros es ir a la librería, física o virtual, a comprar el libro.

jueves, 24 de noviembre de 2011

La guerra de todos.


A lo largo de la Historia el Hombre ha encontrado serias dificultades para vivir en paz y ha optado por hacerlo en guerra. ¿Es el ser humano una criatura incapaz de vivir sin conflictos?

Todos tenemos ejemplos de conocidos que no respetan las normas de convivencias, ya sean en la comunidad de propietarios donde habitemos o en la mala utilización de cualquier servicio público de nuestra ciudad. El Hombre es un ser conflictivo para su propia especie, un invasor de los derechos de los otros y un trasgresor de la intimidad ajena.

Cuando Hitler llegó al poder lo hizo con la intención de conducir a su país a una guerra, seguro que algún lector no estará de acuerdo con esta afirmación. Pero lo cierto es que con excusas como la expasión territorial se anexionó varios paises, mostrando una actitud absolutamente belicista. Los múltiples proyectos urbanísticos proyectados durante su gobierno y por consecuencia de mejoras en la vida de los alemanes, se vieron truncados por el ansia de conquista y la obcecación en la idea de que el mundo conspiraba en su contra.

También es cierto que no todos los seres humanos son belicistas, que el común de los mortales no quiere tener problemas con sus vecinos. Esto no impide que se sienta seducido por ideas de otros que sí tienen un alto grado de interés por el dominio ajeno. Las invasiones de nuevos territorios, el saqueo de la propiedad y las múltiples injusticias y muertes acaecidas durante la Segunda Guerra Mundial refleja la capacidad nula de la masa ante una lengua vivaracha y una mente calenturienta que invite al asalto del prójimo por ambición desmedida.

La guerra como factor de defensa ante el Tercer Reich fue un ejemplo de como la cara de una misma moneda puede favorecer en cierta medida algo tan trágico como es un conflicto bélico. Imaginaos que los Aliados no hubiesen tomado la firme determinación de poner pie en pared con el dictador alemán. Ahora puede que nos saludáramos a la romana.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Nuevo libro de Jesús Hernández: Operaciones Secretas de la Segunda Guerra Mundial.


Nuestro escritor de cabecera ha sacado un nuevo libro, y como es costumbre ahí va la entrevista pertinente:


—No vamos a hacerte la manida pregunta de ¿Por qué un libro sobre Operaciones secretas de la Segunda Guerra Mundial? Nuestras preguntas son mucho más profundas e ingeniosas, así que allá va: ¿Por qué un libro sobre Operaciones secretas de la Segunda Guerra Mundial? Hace tiempo que tenía en mente este proyecto y que iba recopilando material, hasta que he considerado que había llegado el momento oportuno para meterme de lleno en él. Aunque resulte sorprendente, en español no hay libros centrados en las operaciones secretas de la SGM. Podemos encontrar referencias a ellas, de forma fragmentada, pero normalmente son tratadas de forma breve, como un complemento a la narración de hechos más relevantes. No se les ha dado entidad propia. Eso es una lástima, porque los relatos de esas operaciones rebosan intriga, suspense, acción; creo que son mejores que muchos guiones cinematográficos. Por lo tanto, me decidí a reunir diecisiete de estas historias para que el lector disfrute conociéndolas y viviéndolas.



— ¿Aún quedan historias de un conflicto tan estudiado que sean desconocidas para el público en general?

Son tantos los acontecimientos sucedidos durante la SGM que aún quedan historias prácticamente desconocidas, no sólo para el gran público, sino para el especializado, y en el futuro se descubrirán más todavía. En el libro el lector encontrará operaciones de las que tendrá un conocimiento somero, y que ahora podrá conocer en detalle, y otras que estoy seguro de que no ha oído hablar nunca. Este es un libro plagado de sorpresas, incluso para el lector especializado.

—Es consabido el secretismo y sobre todo la desinformación que se produce durante una guerra ¿Te ha costado mucho discernir la verdad entre tanta propaganda bélica?

Es muy difícil discernir la verdad, ya que, en una guerra, ésa es la primera víctima. Además, tras la contienda se impuso la versión más conveniente a los intereses de los vencedores. Yo nunca doy por cierto nada, especialmente cuando la cuestión está ligada de algún modo a los servicios secretos británicos. Ellos fueron los auténticos maestros del secretismo y la desinformación, mientras que los alemanes fueron tremendamente ingenuos. En cuanto a mi trabajo de investigación para este libro, he procurado comprobar los hechos según varias fuentes para no caer en ese tipo de trampas, pero a veces has de apostar por una de esas versiones, hay que afrontar ese riesgo.

—Después de tus dos últimos libros monográficos, “El Reich de los mil años” y “El desastre del Hindenburg” ¿Que te ha motivado a volver a un libro del estilo de” Enigmas y Misterios e Historias Asombrosas?

No creo que Operaciones Secretas sea un libro del mismo estilo de los dos títulos que apuntas. Puede serlo en apariencia, pero viene también a llenar un hueco en la bibliografía en español, como sucedió con los dos monográficos, algo de lo que estoy muy orgulloso. En este caso, creo que Operaciones Secretas toma lo mejor de ambos estilos; es un estudio de aspectos de la SGM que no han sido tratados y, por otro, tiene atractivo comercial. Espero que el lector también obtenga esa doble satisfacción; conocer esos hechos y disfrutar de una lectura entretenida.

—Para terminar una pregunta que a muchos de tus seguidores nos asalta. ¿Para cuándo el salto a la novela? Olvida la pregunta, no voy a darte ideas, que hay algunos autores noveles que tienen que sobrevivir y ya es bastante difícil sin tener a un peso pesado acaparando cuota de mercado.

Voy a explicar una anécdota; hace un par de días, mi padre, que ya está leyendo el libro, entró en mi estudio para sugerirme con mucho tacto que lo que tenía que escribir es una novela, ya que estaba disfrutando del libro como si se tratara de una novela de suspense. Me dijo que estaba leyendo el capítulo dedicado a la Operación Diluvio y no podía dejarlo, intrigado por el desenlace… Lo mismo me ha pasado con otro libro, Operación Valkiria, del que se valoró el suspense que supe crear en el lector. Aunque parece que tengo cierta facilidad para narrar historias, escribir una novela no es nada fácil, siento un gran respeto y admiración por los escritores de este género. En el ensayo histórico, cuentas ya con un guión y unos personajes, has de limitarte a desarrollarlos, pero en la novela has de crearlo todo de la nada, y además conseguir que el relato funcione, eso es dificilísimo. Quizás algún día me decida a afrontar ese reto, no lo descarto, pero de momento estoy enfrascado en mi nuevo proyecto del que, con mucho gusto, podemos volver a hablar aquí. Muchas gracias por invitarme a vuestro blog y un saludo para todos mis lectores.




Gracias, Jesús, de nuevo por tu deferencia a este blog. Estaremos, por supuesto a tu disposición para lo que necesites, ya estoy preparando la próxima entrevista para cuando publiques el siguiente libro. Y que no pare….
Ya sabéis amigos del blog, a salir a la librería a comprar el nuevo libro de Jesús Hernández. Operaciones especiales de la Segunda Guerra Mundial promete entretenimiento, intriga y lo que es mejor, nos descubrirá una parte oculta de la Segunda Guerra Mundial. Todo un chollo.

Seguiremos informando...


jueves, 17 de noviembre de 2011

Tiempos de cambios y ruina.

Las elecciones están a sólo unos días y las paredes se cubren de carteles y las calles de actos presenciales donde los políticos intentan hacernos conocer sus intenciones, otras sin embargo quedan soslayadas, vamos, lo de siempre.

La situación de nuestra España, en cifras de paro y ruina me suena mucho a las de la Alemania de 1933. Las ganas de que alguien se haga cargo de nuestros problemas como sociedad sigue siendo un imposible. Hace poco oía que, desde los micrófonos de una radio, un analista político exponía hechos económicos malogrados, siendo su consideración final que nos hallábamos ante una situación prebélica.

Cualquiera que hubiese escuchado semejante expresión, no dejaría de llamar exagerado al hombre de radio que clamaba a los cuatros vientos que nos ibamos por el sumidero de la Europa económica.

Esto me hizo recordar que cuando Hitler llegó al poder, también Alemania se encontraba en una situación límite, que pudo mediante un plan de inversión pública y el resucitamiento de la industria Alemana por la reconversión de ésta para afrontar una vinculación total al objetivo armamentístico del país. Era una situación lejana a ésta porque no existe ningún Hitler y la revancha bélica no procede.

En Alemania, las cifras de paro se redujeron por mor de los kilómetros de autopistas construidas y la fuerza perdida y recuperada por la derrota en la Primera Guerra Mundial. Hasta aquí la parte optimista del régimen nazi.


Pero Hitler y sus secuaces llegaron al poder por unas elecciones que le dieron más de trece millones de votos y teniendo un millón de militantes, además de cuatrocientos mil SA y SS. Se trazó una nueva estrategia, la de conseguir el poder y no luchar contra éste. Su cautivante oratoria, su discurso nacionalista prometía la vuelta a lo que fue el antiguo imperio Alemán , previo a la derrota bélica de 1918, mejores condiciones de vida para millones de desocupados, restaurar la gloria del ejército alemán, desarticulado por las potencias triunfantes en la primera guerra, tenía buena acogida en un gran número de alemanes que sobrevivían a duras penas, dad la crisis económica del año 30 y de las sanciones de esa índole que había impuesto a Alemania las potencias vencedoras de la contienda de 1914.

A pesar de sus manipulaciones, las bajas en su partido se sucedían y Hitler entendió que había que hacer algo para conseguir el ansiado poder. Alemania empezaba a salir tímidamente de la crisis y era el momento que el partido nazi se uniera a esas olas de optimismo para orillar en buena playa.

Entonces, acordó con von Papen que intercediera ante el anciano Hindenburg para que Hitler fuera nombrado canciller a cambio de que el mismo von Papen fuera vicecanciller.

Von Papen tenía acceso directo al enfermo von Hindeburg y empezó a maniobrar para que cediera a sus deseos. Pero Papen no tenía buena imagen de Hitler y lo insultaba hablando despectivamente de su inteligencia y capacidad de gestión.

El Canciller Kurt von Schleicher, militar, enfrentado con Papen, veía con buenos ojos la llegada de Hitler a la Cancillería, pero no aceptaba el nombramiento de Papen como vicecanciller. Quería para él ese puesto y desde allí poder controlar a Hitler.

El ejército, pieza clave en esta maniobra política tenebrosa y llena de cinismo, no era ajeno a esta jugada donde se pretendía dar el poder de Alemania a un fanático brutal, sin tener en cuenta la opinión de la ciudadanía. También ellos, los viejos generales del Estado Mayor, creían con ingenuidad poder manejar a su antojo a Adolf Hitler. Este les había prometido que de llegar al poder, iba a restaurar las viejas glorias del ejército Alemán. Y muchos oficiales jóvenes le creyeron.

El General Von Hammerstein, comandante en jefe del ejército, compartía la postura de Papen sobre el nombramiento de Hitler como Canciller; por otra parte, dio el visto bueno para que el general Von Blomberg -delegado en Suiza por la Conferencia de Desarme- fuera nombrado ministro de defensa en el nuevo gabinete. Lentamente, en los cruciales días de enero de 1933, se estaba decidiendo el futuro de Alemania por parte de un grupo reservado de hombres con una miopía política tal, que no imaginaban el monstruo que estaban engendrando.

Pero relajémonos viendo un video en el que mismísimo Hitler expone lo que piensa que pasará en España tras la elecciones del 20N. Unas risas a costa de política ficción... ¿o no?

lunes, 14 de noviembre de 2011

La intrahistoria de Auschwitz I

En enero de 2007, el Archivo del Museo Conmemorativo del Holocausto de los Estados Unidos recibió una donación de un álbum fotográfico. La inscripción en la primera pagina "Auschwitz 21.6.1944" señaló la rareza del álbum -- existen muy pocas fotografías tomadas durante la guerra del complejo de campos de Auschwitz, que incluía Auschwitz-Birkenau, el centro de exterminio nazi más grande. Aunque su nombre no aparece en ninguna parte del álbum, las fechas de las fotos y varias decoraciones incluyendo cuerdas de ayudante sobre el uniforme del dueño del álbum, indican que el álbum casi ciertamente era de y fue creado por SS-Obersturmführer Karl Höcker, el ayudante del comandante de Auschwitz, SS-Sturmbannführer Richard Baer. Höcker fue asignado a Auschwitz de mayo de 1944 hasta la evacuación del campo en enero de 1945.
Las fotografías muestran a Höcker con otros oficiales de las SS en Auschwitz durante el verano y otoño de 1944 y nos dan un nuevo entendimiento de sus vidas y actividades dentro del campo. Aun en los últimos meses de la guerra, después que las tropas soviéticas habían liberado campos de concentración y de trabajos forzados al este, los oficiales de las SS apostados en Auschwitz disfrutaban de funciones sociales y ceremonias formales. El álbum muestra Auschwitz durante un periodo crucial -- el periodo durante la cual las cámaras de gas funcionaban a máxima capacidad -- mientras los judíos húngaros llegaban y durante los últimos meses antes de la evacuación del campo. El único otro álbum conocido de fotografías tomadas en Auschwitz, publicado como el "álbum de Auschwitz" (la primera publicación en 1980), muestra específicamente la llegada de los judíos húngaros y el proceso de selección que las SS impusieron sobre ellos.
En diciembre de 2006, un teniente coronel retirado del ejército estadounidense y ex miembro del cuerpo de contrainteligencia (CIC) escribió al archivo del Museo Conmemorativo del Holocausto de los Estados Unidos. Como uno de sus varias tareas como agencia de inteligencia militar, el CIC condujo investigaciones de perpetradores nazis para los fiscales de los Estados Unidos en la oficina del fiscal militar general después de la Segunda Guerra Mundial. Mientras estaba prestando servicios en Alemania en 1946, este oficial había encontrado un álbum fotográfico en un departamento abandonado en Frankfurt y lo había llevado a su casa. Ahora viejo, estaba listo para donarlo al museo, pero quería que su donación quedara anónima.
Karl Höcker, el oficial de las SS dueño del álbum, está en casi todas las páginas de fotografías, pero raramente aparece en documentos históricos. Sin embargo era el ayudante al comandante del complejo de Auschwitz durante algunos de los meses más asesinos de la existencia del campo. Quien era? Como llegó a Auschwitz? Que hizo ahí?

Karl Höcker nació en Engershausen, Alemania, en diciembre de 1911, y era el menor de seis hijos. Su padre, un obrero de la construcción, murió en la Primera Guerra Mundial, y su madre luchó para mantener a su familia. Höcker, que trabajaba de cajero de un banco en Lubbecke, se alistó en las SS en 1933 y se afilió al partido nazi en 1937. Se casó en 1937, tuvo una hija en 1939, y en octubre de 1944, tuvo un hijo. Al estallar la guerra, Höcker fue asignado al campo de concentración de Neuengamme y pasó la guerra entera administrando varios campos de concentración. En 1943, era el ayudante del comandante de Lublin-Majdanek.
Cuando el SS-Sturmbannführer Richard Baer fue nombrado comandante de Auschwitz en mayo de 1944, Höcker también fue reasignado al campo, de nuevo en el puesto de ayudante. Antes de que fuese ejecutado por crímenes de guerra, Rudolf Höss, el comandante más famoso de Auschwitz, describió el papel del ayudante en sus memorias:
[El ayudante] es el primer asistente del Kommandant. Debe asegurar que ningún evento importante en el campo quede desconocido al Kommandant. El ayudante es el superior de todos los suboficiales y la tropa del personal del Kommandant… El oficial de día y el comandante de la primera guardia reportan al ayudante, le presentan sus informes de trabajo y los firman… fuente: Rudolf Höss. Death Dealer: The Memoirs of the SS Kommandant at Auschwitz. (New York: De Capo Press, 1996).
Höcker se permaneció en Auschwitz hasta su evacuación, y después se fue con Baer en enero de 1945 cuando Baer asumió control de Dora-Mittelbau. Höcker huyó antes de que los Aliados liberaran el campo. Las tropas británicas lo capturaron cerca de Hamburgo en posesión de la identidad de un soldado de combate. Sin una descripción precisa de él, las autoridades británicas liberaron a Höcker en 1946 después de solamente 18 meses de encarcelación en un campo de prisioneros de guerra. Hasta que fiscales de la Alemania occidental empezaron a buscarlo como consecuencia del juicio de Eichmann, nadie lo fue a buscar. Resumió su vida en Engerhausen con su esposa y dos hijos. Se había entregado por un procedimiento de de-nazificación en 1952 pero no cumplió ninguna condena. Empezó a hacer jardinería en su tiempo libre y era jefe cajero del banco regional en Lubbecke. Aunque perdió su trabajo cuando fue acusado en 1963 durante los procedimientos de Auschwitz en Frankfurt de 1963-1965, fue contratado de vuelta en 1970 después de su liberación

Fuente: Enciclopedia del holocausto

jueves, 10 de noviembre de 2011

Apuntes sobre el neonazismo.

Aunque llevo unas semanas bastante liado con mis ocupaciones, he podido seguir con mi compromiso de publicar todos los jueves algunas líneas sobre temas o asuntos relacionados con el Tercer Reich. La entrada de hoy es más corta de lo habitual y por eso incompleta, puede que sea ampliada en un futuro.

No pretendo pontificar sobre el neonazismo, sino únicamente exponer algunas datos que he ido encontrando por la red sobre esta cuestión y que puede ser, así lo espero, de interés.

El neonazismo se entiende como el movimiento surgido tras la caida del Tercer Reich y que desembocó en apoyos mantenidos al régimen caido a lo largo de las primeras décadas. Dicen que su promotor principal fue el oficial de las SS Karl Heinz Priester, un antiguo mandatario de las Juventudes Hitlerianas.

Durante los años 50 se intentó darle internacionalizar el movimiento y hubo una reunión en Wiesbaden de más 800 organizaciones provenientes de todo el planeta, con la idea de sentar unas bases. Priester murió más tarde y la cosa no fue a más.

Actualmente los grupos neonazis utilizan símbolos como la esvásticas, la runas, la cruz celta y otros pertenecientes a los Africaners y al Ku Klux Klan.

Curiosamente, a pesar del control sobre el nazismo en Alemania, existen algunas organizaciones políticas con clara vinculación al neonazismo, siendo éstas de muy poca trascendencia social. La más famosa es el Partido Nacional Democrático (NPD). Uno no puede sino sorprenderse al leer detenidamente las siglas de este partido porque diría que por su poco impacto en la Alemania de ahora más que un "partido" son una partida, "nacional" , sinceramente no creo que lo sea y "democrático" es cuando ya me entra la risa.

Hace pocos años a la prensa le dio por magnificar el poder del neonazismo en la sociedad actual y le dieron cancha con documentales y reportajes. Hoy se ha dejado de oír tantas cosas respecto al movimiento. A lo mejor es que crece tras el silencio, quien sabe.

En Sajonia cuentan -según leo- con 124 diputados y tienen 9 representantes parlamentarios. No es de extrañar ya que nosotros tenemos a los amigos de la ETA en ciento y pico de ayuntamientos en nuestro país.

El peligro de que todo vuelva a empezar está bastante lejos y la leyes germanas se ocupan y preocupan de que nada se salga de madre. Un país que cambió el mundo, como fue el caso de Alemania, siempre tiene que estar vigilante en asuntos como éste.

Espero -como decía al principio- poder profundizar un poco más en otra ocasión. Mientras tanto, me enriqueceré con vuestros comentarios. Seguro que serán muy atinados.

lunes, 7 de noviembre de 2011

El Gran dictador, discurso

Sin duda el Gran dictador es una de las más grandes películas del cine. Es un film hilarante donde se ridiculiza al fascismo con gran inteligencia. En España, gracias a la censura, se estreno en la década de los 70. Eso es una muestra de las verdades expuestas en la película. Os dejo con la transcripción del discurso final.


Realmente lo siento, pero no aspiro a ser emperador. Eso no es para mí. No pretendo regentar, ni conquistar nada de nada. Me gustaría ayudar en lo posible a cristianos y judíos, negros y blancos. Todos tenemos el deseo de ayudarnos mutuamente. La gente civilizada es así. Queremos vivir de nuestra dicha mutua...no de nuestra mutua desdicha. No queremos despreciarnos y odiarnos mutuamente.
En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede garantizar la subsistencia de todos. El camino de la vida puede ser libre y magnífico, pero hemos perdido ese camino. La voracidad ha envenenado el alma de los hombres, ha rodeado el mundo con un círculo de odio y nos ha hecho entrar marcando el paso de la oca en la miseria y en la sangre. Hemos mejorado la velocidad pero somos esclavos de ella. La mecanización que trae consigo la abundancia nos ha alejado del deseo. Nuestra ciencia nos ha vuelto cínicos. Nuestra inteligencia duros y brutales. Pensamos en exceso y no sentimos bastante. Tenemos más necesidad de espíritu humanitario que de mecanización. Necesitamos más la amabilidad y la cortesía que la inteligencia. Sin estas cualidades la vida solo puede ser violenta y todo estará perdido. La aviación y la radio nos han acercado los unos a los otros. La naturaleza misma de estos inventos requería la bondad del hombre y reclamaba una fraternidad universal para la unión de todos.
En este momento mi voz llega a miles de seres esparcidos por el mundo. A aquellos que puedan comprenderle les digo: no desesperéis, la desgracia que ha caído sobre nosotros no es más que el resultado de un apetito feroz, de la amargura de unos hombres que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará y los dictadores perecerán, y el poder que han usurpado al pueblo volverá al pueblo. ¡Y mientras existan hombres que sepan morir, la libertad no podrá perecer! Soldados, no os entreguéis a esos brutos...hombres que os desprecian y os tratan como esclavos, hombres que regimientan vuestras vidas, imponen vuestros actos, vuestros pensamientos y vuestros sentimientos; que os amaestran, os hacen ayunar, os tratan como ganado y ¡os utilizan como carne de cañón!.No os pongáis en manos de esos hombres contra natura, de esos hombres-máquina con corazones de máquina. ¡Vosotros no sois máquinas!¡Vosotros no sois ganado!¡Vosotros sois hombres!¡Vosotros lleváis el amor de la humanidad en vuestros corazones! No odiéis. Sólo los que no son amados odian. Los que no son amados y los anormales....Soldados, ¡no combatáis por la esclavitud! Combatid por la libertad.
En el capítulo 17 del evangelio según San Lucas está escrito: "El reino de Dios está en el hombre mismo". No en un solo hombre, ni en un grupo de hombres, ¡en todos los hombres! Y ¡vosotros! Vosotros, el pueblo tenéis el poder para crear máquinas. El poder para crear la felicidad. Vosotros el pueblo tenéis el poder para crear esa vida libre y espléndida...para hacer de esa vida una radiante aventura. Entonces, en nombre de la democracia, utilicemos ese poder...¡unámonos todos! Luchemos por un nuevo mundo, un mundo limpio que ofrezca a todos la posibilidad de trabajar, que de a la juventud un porvenir y resguarde a los ancianos de la necesidad, prometiendo estas cosas gente ambiciosa se ha hecho con el poder, pero ¡han mentido! No han mantenido sus promesas, ¡ni las mantendrán jamás! Los dictadores se han liberado pero han domesticado al pueblo. Combatamos ahora para que se cumpla esa promesa. Combatamos por un mundo equilibrado...un mundo de ciencia en el que el Progreso lleve a todos a la felicidad. ¡Soldados! en nombre de la democracia, ¡unámonos!

jueves, 3 de noviembre de 2011

Arte, estética y nazismo.

Nadie pone en duda que los avances tecnológicos durante el Tercer Reich fueron buenos y muchos de ellos aprovechados por la generaciones posteriores. Los estudios sobre los cohetes V1 y V2 fueron cruciales para la industria armamentística de los años 50 y 60.

En el caso del arte no se piensa de igual forma. El arte es un resumen de valores de una época y por tanto, no se encuentran a muchos defensores del arte nazi. Tiene su sentido en la sociedad de la imagen y la hipocresía en la que vivimos. El arte nazi no puede ser “positivo” según los postulados vigentes. Mi opinión es que el arte es siempre positivo, es decir, bueno ya que si fuera malo no sería arte. El arte como estética nazi se ha juzgado como infantil y monumentalista, falto de argumento estético. Desde el punto de vista nacionalsocialista los pilares que han sustentado la consideración de artistas del régimen o no tienen orígenes claros y definidos.

El arquitecto Paul Shultze colocaba, en su libro Arte y Raza, junto a pinturas Matisse o Picasso, fotos de personas deformes por la enfermedad reflejando en su intención el hecho de que un ser que se conduce “hacia la perfección” se puede ver abocado a destinos “indignos”. El arte nazi buscaba un ideal de perfección hacia la eternidad.

Para lograr la instauración de este ideal entre la población, no utilizaron estrategias educativas a largo plazo sino propaganda, impregnación e imposición.

Algunas de estas imágenes de propaganda en la consecución de una sociedad que busca el ideal han llegado hasta nosotros. Un ejemplo tangible es el Volkswagen Escarabajo.


El socialista Harold Laski se preguntaba si el régimen nazi no era sino una caricatura del resto de los países europeos. En 1936, el filósofo alemán Martin Heidegger daba una conferencia titulada "Origen de la obra de arte", en la que decía: "El origen de la obra de arte, esto es, también el origen de los creadores y cuidadores, la existencia histórica de un pueblo, es el arte. Esto es así porque el arte es en su esencia un origen: un modo destacado de cómo la verdad llega al ser, de cómo se torna histórica". Parecer ser que Hitler asumió los argumentos estéticos de Heidegger o quizá respiró los aires de aquellos tiempos. Eran ideas que compartían fascistas y anarquistas e incluso algunos monárquicos. Las chimeneas de la fábricas eran tan festejados como las catedrales, siendo los primeros símbolos de poder y avance de una sociedad que había permanecido oprimida por sus propios errores.

El Movimiento Moderno se sumergió en un discurso redentor y se autodefinió como una vía de liberación de las masas, a través de la estetización de los productos industriales de consumo y de la dignificación de la vivienda para el pueblo, que recién a principios del siglo XX comenzó a ser percibida por los arquitectos como símbolo digno de su atención, el nazismo empleó un lenguaje esteticista y una llamada al genio para definir tanto al pueblo como a su genio creador, Hitler. Una locura que quizá hoy es difícil de comprender pero que tuvo su sentido en la Alemania del Tercer Reich.

Adolf Hitler era dibujado para la propaganda como un herrero que forja una espada, como un escultor que trabaja la materia que ha de constituir al Nuevo Hombre, otras veces era un caballero con armadura al frente de legiones. Se adueñó de la cruz gamada y la convirtió en la imagen de su partido político. El símbolo ha trascendido hasta perder para el gran público su antiguo origen hindú. Contrató al fotógrafo Heinrich Hoffmann que se dedicó a inmortalizarlo en diferentes actitudes haciendo miles y miles de fotografías para la posteridad, cooperando a crear una imagen de mesías del pueblo alemán. Leni Riefenstahl colaboró con el régimen en el mismo sentido que Hoffmann, documentado algunos actos principales del partido en sus famosas películas.

La letra gótica, de uso común en los libros impresos alemanes, fue adoptada por el régimen, que la utilizaba en todos sus documentos. Se organizaban concursos de caligrafía con el lema: "La escritura alemana es una parte del pueblo alemán". En 1941, el secretario de Hitler, Martin Bormann, ordenaba que se cambiara toda la tipografía de los documentos alemanes a letras romanas, ya que se descubrió que la letra gótica era una tipografía judía en su origen.

lunes, 31 de octubre de 2011

Los Dioses de Berlín, mi primera novela

En esta época que nos tocado vivir también hay alguna buena noticia, incluso en el difícil mundo de la literatura.
Permitidme que os hable de un instante de mí. Desde que tengo uso de razón he querido ser escritor, si bien siempre me ha faltado el valor y la autoestima para intentar publicar. Pero llega un día en que te das cuenta que no se puede vivir sin por lo menos intentar conseguir aquello que se anhela.
Un buen día decidí que había que comenzar a moverse. Con el inestimable apoyo de mi mujer comencé a mandar mis escritos a concursos y editoriales. Durante un tiempo no conseguí nada, hasta que un día recibí una llamada diciendo que había quedado finalista en un concurso. Después llegó algún reconocimiento más. Eso no era a lo que yo aspiraba, y seguí probando con agentes literarios y editoriales.
Aquí es donde llegan los problemas.
Los agentes literarios:
Son muy pocos los que realmente te hacen caso, la mayoría ni se molestan en contestar, el silencio administrativo es muy usado por ellos. Aunque hay que tener en cuenta que reciben cantidades ingentes de propuestas. De todas formas una pequeña contestación no se le debería negar a nadie.
Hay algunos agentes que te piden dinero por leer tu manuscrito. Te mandan un informe y te corrigen los fallos que ellos creen que tienes. Solo es eso, no te representan.
Ahora llegan las editoriales.
Los libros se pueden editar de tres maneras.
1ª Autoedición: Tú te lo pagas todo y te mandan los libros. Las librerías no aceptan autoediciones, ya que no han pasado la criba de una editorial. Todos el dinero que ganes con la venta de los libros es para ti
2ª Coedición: Tú sigues pagándolo todo, pero se supone que la editorial lo distribuye. Cosa bastante rara ya que ya han sacado los beneficios. Se quedan un porcentaje de lo que se vende.
3ª Tradicional: La editorial se encarga de todo, corrección, maquetación, edición, distribución, promoción. A cambio el autor gana entre un 8% y un 10% del precio del libro. Es lo que hay , o lo tomas o lo dejas.
Recibí muchas ofertas de las dos primeras formas de publicar, pero yo no estaba dispuesto a poner un solo duro.
Las editoriales tradicionales suelen comportarse más o menos como los agentes.
Por fin, hace ya más de un año, recibí el correo deseado. Una pequeña editorial andaluza(las grandes no dan oportunidades a escritores noveles) estaba interesada en publicar mi novela. Me mandaron un contrato estándar y después de pedir consejo a alguien que sabe mucho de esto, nuestro afamado Jesús Hernández, lo firmé.
Pues ahora puedo decir que mi novela Los Dioses de Berlín estará (crucemos los dedos) para navidad en las librerías.
Ahora solo falta esperar el veredicto de los lectores.
Os pongo dos "booktrailers" de la novela para que vayáis abriendo boca. Aunque alguno ya la ha probado del todo.







jueves, 27 de octubre de 2011

¿Eres nazi?


Esto de ser aficionado a la Segunda Guerra Mundial tiene sus incovenientes. Nos os ha pasado alguna vez que cuando habláis con alguien y llega el momento de hacer referencia a vuestras aficiones, y vas y le dices que te gusta la Historia y que concretamente la circunscrita al último conflicto mundial, y ya, cuando le comentas que te fascina los años comprendidos entre 1933-1945, en este momento tu interlocutor, si sabe algo de Historia, te pregunta que si te refieres a "Hitler y todo eso".

Tu le dices que sí, que consideras a esos años una época fascinante. En ese instante te encuentras con el rostro de la otra persona tratando de escudriñar tus más oscuros secretos, las más maliciosas de tus intenciones al respecto y sigue intentando averiguar de que lado estás. Entonces tenemos dos opciones principales: No dejar claro tus ideas sobre el nazismo o maldecir automáticamente al dictador alemán.

La primera alternativa puede llegar a ser divertida si se sabemos jugar nuestra baza, provocando en algunos casos la confusión o la crispación del de enfrente. La otra opción no es tan gratificante ya que sólo tenemos que insultar al Führer, vomitando todo nuestro repertorio de improperios.

Todo esta conversación, cuando sin haber desvelado nuestras cartas ante el atónito interlocutor, toma un giro copernicano cuando planteas la cuestion: "¿tuvo el nazismo algo bueno?", y le empiezas a hablar de las autopistas de Alemania, de los puestos de trabajo creados desde el régimen nazi, de las vacaciones pagadas para los trabajadores, del Volkswagen Escarabajo y otras cosas derivadas del nazismo ( leer El Reich de los Mil Años, de Jesús Hernández, La Esfera de los Libros 2010). El final de la conversación depende de nosotros y de la sensación que queramos dejar en nuestro acompañante.

Esta entrada se me ocurrió por un programa de televisión en el que una persona le preguntaba a otra, después de haber visitado su casa y haber contemplado objetos de coleccionista propios del nazismo, que si era nazi. La ignorancia, en este aspecto, es supina en esta sociedad de la imagen y la apariencia.

El mero hecho de tener una bandera española con el águila de San Juan te convierte a los ojos de los demás en un franquista redomado. Si posees una espada medieval, ¿significa que eres partidiario de Roberto de Jerusalén?, si tienes en casa un Mein Kampf, eres un nazi, etc. Pero no, el no aficionado a la Historia no sabe discernir entre interés y partidismo.

Seguro que vosotros tenéis muchas anécdotas que podéis compartir.

lunes, 24 de octubre de 2011

Los Diarios de Adolf Hitler

El 25 de Abril de 1983, el semanario alemán Stern anunció en su portada haber hallado el diario personal de Adolf Hitler, mismo que sería publicado en sucesivas entregas. "La biografía de Hitler tendrá que ser escrita de nuevo y con ella la historia del Estado nazi", aseguró la revista en su comentario editorial de ese número.
Unos días después la redacción del semanario y la editorial Grüner und Jahr, que financió la compra del diario, presentó 60 tomos, atados por docenas, en una conferencia de prensa a la que habían acudido reporteros del mundo entero. Los cuadernos tamaño carta, forrados de piel, tenían el águila imperial dorada y la svástica al lado de las iniciales FH. ¿Por qué no eran las letras AF, de Adolf Hitler? Estas iniciales que inicialmente se pensó significaban Führer Hitler, fueron el primer indicio ignorado por el reportero Gerd Heidemann, quien hizo el "descubrimiento" del diario.
Heidemann, un premiado reportero de la revista con sede en Hamburgo, famoso por su olfato periodístico y sus reportajes gráficos, era también un fanático coleccionista de "reliquias" del Tercer Reich. Se había endeudado al comprar el yate de Herman Göring, Carin II, que tenía pensado restaurar y vender a algún coleccionista estadounidense.
Heidemann había recibido los diarios de un oscuro personaje, Konrad Kujau, supuestamente anticuario especializado en "reliquias" nazis con sede en Stuttgart, quien afirmaba que los tomos habían sido rescatados tras un accidente aéreo ocurrido en Sajonia, este de Alemania, el 21 de abril de 1945. En sus investigaciones Heidemann incluso encontró la tumba del piloto y restos del avión siniestrado que llevó a Hamburgo, donde fueron guardados en una gigantesca caja fuerte comprada para tal propósito por el semanario.
En un primer paso la revista Stern compró tres tomos por 120.000 marcos alemanes. Posteriormente la dirección editorial decidió adquirir otros 59 tomos por más de 9,3 millones de marcos alemanes, equivalentes a 4,8 millones de euros. Heidemann llevaba el dinero envuelto en bolsas de plástico a Kujau, que le daba a veces uno, a veces varios tomos. "Le llamaba yo a Stuttgart o me llamaba él a Hamburgo y me decía: . A veces llevaba yo 900.000 marcos en efectivo para unos tres o cuatro libros pero Kujau tenía sólo uno", relata Heidemann, entre tanto de 76 años de edad, en una entrevista con el diario Berliner Zeitung.

Para evitar que el proyecto trascendiera a otros medios nacionales e internacionales, la revista decidió guardar absoluto secreto. Sólo unos cuantos estaban enterados del "Grünes Gewölbe" (Bóveda verde) como se bautizó el plan internamente. Después de que los historiadores de la revista confirmaran la autenticidad de los libros, se prescindió de su autentificación por parte de otras fuentes. Poco antes de la publicación se informó al redactor en jefe Peter Koch, quien fue el primero en manifestar dudas sobre la autenticidad de los diarios.
Expertos de Estados Unidos y de Suiza pidieron documentos con la escritura del dcitador de la década de los 40, para compararla con la de los diarios. Y eso no lo tenía el archivo de Stern. Heidemann preguntó a Kujau si tenía algo y Kujau por supuesto que lo tenía. Así fue como los peritos compararon la escritura de dos documentos que provenían de la misma fuente, probablemente de la misma mano. Hasta que un peritaje realizado por expertos de la Policía Criminalística confirmaron que el papel, la tinta y la goma no podían ser de una fecha anterior a 1945.
Aún así dos tomos fueron publicados que dan testimonio de la fértil imaginación de Kujau. En el primer tomo reconstruye historias de mujeres en las que involucra al lugarteniente de Hitler, Josef Goebbels, escribe cómo el dictador prohíbe a sus colaboradores ese tipo de amoríos por decreto y su secreta adicción a tabletas. "Sigo padeciendo de insomnio, y los trastornos digestivos han empeorado", escribe Hitler (Kujau). En el segundo tomo aborda el viaje a Inglaterra de su vicecanciller, Rudolf Hess. El contenido del resto de los tomos, que se encuentran resguardados en el sótano de la sede de Stern en Hamburgo, se desconoce.
Stern suspendió la publicación de los diarios, pero no logró evitar un descalabro en su credibilidad que se tradujo en un desplome de sus ventas y despectivos apelativos entre los medios y la población alemana. Kujau y Heidemann fueron condenados en 1985 a más de cuatro años de prisión acusados de fraude. Kujau murió de cáncer en el 2000 mientras que Heidemann vive de ayuda social en Hamburgo. Hasta el día de hoy Heidemann afirma haber sido engañado e insiste en haber entregado hasta el último centavo de los millones a Kujau, aunque éste reconoció haber recibido sólo una parte.

Fuente: Eva Usi dw-world.de