jueves, 28 de octubre de 2010

La noche de los cuchillos largos

A pesar de la imagen que se suele tener de un Adolf Hitler poderoso, controlando todo lo de su alrededor  y dueño de las voluntades de sus hombres de confianza, la realidad nos demuestra que el Führer, sobretodo al principio, tenia detractores y enemigos furibundos dentro de sus propias filas. El caso más sangrante era el de Ernest Röhm, el único que trataba de tú a Hitler, y que se convirtió en un escollo en el camino del Führer

Las SA pueden ser también un instrumento para controlar al propio Hitler” eran declaraciones de guerra contra el canciller. En el seno del partido otros aliados de Hitler empezaban a clamar contra Röhm. Goering enemigo personal desde que en 1931 se le ofreciera el mando de las SA a Röhm  influía cuanto podía en la decisión de eliminarlo.
El pacto contra Röhm se cerró en el acorazado Deutschland el 11 de abril de 1934 cuando Hitler fue propuesto como sucesor del presidente y a Himmler  se le ofreció el mando de la Gestapo Cuando el día 29 Von Blomberg proclamó la lealtad del Ejército a Hitler se desencadenó la matanza.
Joseph Goebbels informó al Führer que Ernst, jefe de las SA en Berlín, estaba preparando el Golpe de Estado (cuando en realidad se encontraba de viaje de boda), Hitler y su séquito se trasladaron de Berlín a Munich

El 30 de junio de 1934  los principales jefes de las SA fueron atados y hechos prisioneros. Otros fueron asesinados en sus mismas habitaciones mientras dormían y algunos hasta fueron arrestados por la calle. Röhm fue detenido y enviado a la prisión muniquesa de Stadelheim donde fue asesinado.

Las ejecuciones se extendieron por toda Alemania. Goebbels dio la contraseña a Goering en Berlín: “colibrí” y la purga también se llevó a cabo en la capital alemana.
Pocos días después, tal y como se había pactado  Himmler  consiguió independizar a sus SS mientras Hitler llegaba a Führer y canciller de Alemania tras la muerte de Hindenburg.

El plan había surtido efecto a la perfección y al fin Adolf Hitler había conseguido el poder absoluto en Alemania.

Se puede observar que Hitler tuvo que tomar las riendas de la situación y ordenar el aniquilamiento de los altos mandos de las SA. Según algunos historiadores, todo lo que rodea a Hitler tiene más de una versión, fue una decisión difícil, ya que estimaba a Röhm, y otros estudios declaran que fue realizada sin ningún tipo de remordimientos ni dudas. Sea como fuese la noche de los cuchillos largos acabo con el último gran obstáculo en el camino de Hitler.

Fuente: sobrehistoria

5 comentarios:

pedroboso dijo...

Luis, buen post. Poco que añadir, fue un hecho que conocemos todos.

Ahora te tocará hablar en otro post de "La noche de los cristales rotos" je,je..

Saludos

Luis Guerra dijo...

Gracias, Pedroboso.

Esto es lo bueno que tiene la historia del Tercer Reich, que tiene sucesos para innumerables entradas. No creo que nos quedemos sin temas.

Un saludo

Humberto dijo...

Ahora mismo tenemos un libro reciente al respecto: "LA NOCHE DE LOS CUCHILLOS LARGOS: CUARENTA Y OCHO HORAS QUE CAMBIARON LA HISTORIA MUNDIAL"

¿Alguien que lo haya leído y que opine?

Un saludo a todos.

Luis Guerra dijo...

Humberto, tengo el libro y lo he leído.

No es un libro que narre exhaustivamente l anoche de los cuchillos largos, se centra más en el ascenso de Hitler y las causas y los detonantes que enemistaron a Röhm y Hitler.

Como obra más profusa yo recomiendo el libro de Max Gallo.

Un saludo

pablo antonio cruz zelada dijo...

Con todos sus defectos, Rohm fue leal a Hitler, lamentablemente el ala derecha del nazismo lo eliminó. El quería, me parece, desarrollar una revolución social desde arriba para beneficiar a los trabajadores. El ejercito y los empresarios del acero fueron los que ganaron y fueron también culpables de la II Guerra Mundial.