miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Culpa colectiva?


Desde hace tiempo, se propaga la idea de una responsabilidad colectiva del pueblo alemán sobre los crímenes cometidos por el régimen nazi. Esta postura cobra más fuerza desde la perspectiva moral, que desde la jurídica o política. Todos hemos leído u oído hablar sobre si los alemanes sabían que barbaridades ocurrían en la invasión de la URSS o el destino final de los judíos en los campos de exterminio nazis. Cuando se llevaban a su buen vecino judío y nunca volvían a verle, mientras el buen alemán miraba hacia otro lado. El régimen nacionalsocialista produjo en la sociedad alemana una división de opiniones que fueron saldadas con la deportación de ciudadanos de pleno derecho a campos de “reeducación” donde se les sometían a torturas e incluso, en muchos casos, terminaron siendo asesinados. Todo esto hacia suponer una homogenización de la sociedad alemana que no era tal.

El poder de la maquinaria propagandística de la prensa nazi, dirigida por Julius Streicher, con cientos de periódicos en su haber, lograba crear un ambiente enrarecido contra los disidentes del régimen. El pueblo, en general, se volcaba con las intenciones raciales de Hitler y sus secuaces, siendo en muchos casos cómplices por omisión.

Sin embargo, nunca se promovió por los aliados una culpabilidad colectiva. En Nüremberg, los juicios se dirigieron contra los protagonistas del régimen nazi, siendo evitada cualquier alusión al pueblo como culpable.

Aunque, a veces, es increíble creer que soldados que volvían desde el frente ruso o desde campos de exterminio no contasen a sus familias lo que sucedía en dichos lugares, produciéndose críticas al régimen Hitleriano.

En la “Declaración de Stuttgart”, de 1945, la Iglesia Evangélica de Alemania, consideró que existió una corresponsabilidad del pueblo alemán en connivencia con el régimen nacionalsocialista.

Posiblemente exista una “vergüenza colectiva”, sobre todo después de ver filmaciones de la época, donde podemos contemplar a la muchedumbre aplaudiendo y saludando a la romana al paso del dictador.


13 comentarios:

Humberto dijo...

¡Ya estoy aquí! ¡Vaya grata sorpresa lo de vuestro blog!

Esta primera entrada en vuestro blog es solo para animaros a continuar con él.

Ya sabéis que os seguiré fielmente.

Un saludo a todos.

Humberto dijo...

Por cierto Mario, sé que siempre has querido "juntar letras".

Ahora tienes una buena oportunidad para empezar. ¡Adelante con el reto!

Luis, tú ya nos has demostrado que las juntas bien. Solo esperamos que el éxito público te llegue en cualquier momento.

Estaremos atentos.

Luis Guerra dijo...

Gracias Humberto por tu bienvenida.

Queremos verte con asiduidad por aquí para cambiar impresiones y discutir sobre historia. Nuestra intención es hacer un espacio de discusión e intercambio de conocimientos

Un saludo

Nacho dijo...

Hola, mi opinión es que resulta muy fácil criticar a la población alemana con la cómo perspectiva que nos da el tiempo. Sin embargo, cualquiera de nosotros hubiéramos apoyado a Hitler de haber vivido en aquellos días. Las masas son fáciles de manipular, en dictaduras y en democracia. Todos estamos manipulados en cierta medida. Ahora mismo lo estamos, quizá sin saberlo. ¿Cómo culpar a los alemanes de entonces? Yo no me considero con ese derecho.

Culpar a todo un país por aquellos acontecimientos me parece un ejercicio de cinismo, además de peligroso.

Yo, que procuro tener una cierta empatía, estoy convencido de que la gran mayoría de alemanes de la época actuaron de buena fe. Para juzgar el nazismo hay que desterrar ya de una vez la idea de "nazi:malo". No digamos ya el resto de la población.

Debemos tener mucho cuidado a la hora de seguir la corriente impuesta por los vencedores y dejarnos de tonterías: todos condenamos la violencia pero de ahí a pensar que todos los alemanes fueron unos criminales va un abismo.

Saludos

Luis Guerra dijo...

Nacho es un placer leerte en nuestro Blog

Es muy interesante lo que nos expones, es una cuestión que siempre me he planteado ¿que hubiera hecho yo si llegó a vivir en Alemania en 1933?

Las circunstancias son muy importantes y la época era muy convulsa, el mundo se dividió en dos tendencias políticas, la fascista y el comunismo, por ello es inevitable pensar que alguna de ellas me hubiera seducido.

Sin duda Alemania vivió una época excesivamente agitada, de ello se aprovechó el NSDAP e impuso su sistema de valores. Captó las necesidades del pueblo y las uso en su beneficio. La maquinaria de propaganda funcionó con tanta efectividad que el ciudadano alemán fue seducido.

Ahora bien, esa misma empatía de la que tú hablas debió salir a la luz cuando los amigos, conocidos, vecinos desaparecieron, cuando la GESTAPO se llevaba a las persona y volvían torturas; si es que regresaban.

Es por supuesto un tema complejo y por eso pasado más de 70 años aún hay debate.

Un saludo y gracias por participar en el Blog.

Mario Tenorio dijo...

Hola a todos:

Nacho, es una alegría leerte por aquí. Tus opiniones son bienvenidas.

Si yo hubiera sido un ciudadano de pleno derecho en la Alemania nazi. Si yo hubiera sido un militante o seguidor del NSDAP que compartiera su polítíca racial en aquella época. Si yo hubiera visto o intuido que ese partido, llegado al poder por las urnas más una cabriola para perpetuarse en él , estaba cometiendo atrocidades con muchos ciudadanos, algunos vecinos míos por el mero hecho de no estar de acuerdo con sus ideas y la forma de llevar un país. Si yo hubiera sido testigo de algún apaleamiento o alguna forma de maltrato de ciudadanos judíos o no judíos. Yo, si que me hubiera sentido cómplice del régimen y por tanto no me hubiera podido ofender si me hubieran llamado “nazi”. Teniendo en cuenta todo lo anterior escrito, "nazi" si que equivaldría a “malo”. Es más, equivaldría a “asesino” y a muchos apelativos que ni la capacidad mayor de empatía contenida en un pueblo podría lograr disimular. Para mi, ignorar estos argumentos si que me convertiría en un cínico e incluso sádico.

Pero claro, esta mi opinión; que tal como tu dices, puede estar manipulada por la tesis de los vencedores que son unos illuminatis en estas cuestiones.


Humberto, es fantástico leerte en HTR. Sólo una cosa, yo nunca he querido escribir, lo que siempre me ha gustado ha sido leer.

Saludos desde el sur.

Humberto dijo...

Estoy de acuerdo con vosotros con ciertos matices.

Parto de la base de que la sociedad alemana de la época, los alemanes de entonces, son “culpables” de lo ocurrido en tiempos del nazismo.

Sin ellos, sin sus ideas, no hubiera tenido el poder que tuvo el régimen. ¿Por qué cuando alabamos una sociedad por sus logros y avances generalizamos y “culpamos” a todos y cuando se trata de criticarlos con dureza lo focalizamos en una clase dirigente?

Siempre he creído que cada pueblo tiene los dirigentes que se merece. A ellos les fue bien hasta que dejó de ir bien. Pero mientras tanto, miraban para otro lado.

Ahora bien, tampoco podemos analizar a aquellas personas con parámetros y estándares actuales, casi 80 años después.

Entonces los alemanes, “gracias” al nazismo, salieron de una situación dramática donde una barra de pan por la tarde podía valer 3 veces más que por la mañana debido a la inflación. Donde el acceso a la información no es la misma que hoy en día. Donde la libertad de expresión, aún siendo Weimar, no era como hoy en día. Donde los prejuicios raciales, de sexo, de religión y de clase eran enormes. Donde el nivel cultural y poder de pensamiento racional no era ni la décima parte que el actual.

No, yo no puedo juzgar a mis bisabuelos con la mentalidad de hoy sus actos en la dictadura de Primo de Rivera. Sería injusto. Ni a mis bisabuelos (y los vuestros) por sus actos en Filipinas y en Cuba. Solo sé que estoy orgulloso de ellos por lo que me han dado. Yo soy ellos.

¿Os imagináis a vuestros nietos juzgandoos dentro de 80 años?

Un ejemplo: en la Segunda Guerra Mundial, bombardear ciudades era lo normal y aceptado. El no hacerlo hubiera acabado en un pelotón de fusilamiento para el “traidor” y “derrotista” que se hubiera negado.

Hoy en día sería impensable.

Y si no, me remito a dos libros muy ilustrativos: La Alemania de Weimar de Eric D. Weitz y el Reich de los mil años, de nuestro Jesús.

Interesante debate.

Por cierto, Mario, mil perdones por lo de juntar letras. Quizás malinterpreté algunas palabras tuyas o simplemente di por supuesto algo de lo cual, evidentemente, estaba equivocado. Pero, ¡escribe, ladrón! ¡Ah, y lo HTR suena muy bien, muy “cool”...

Un saludo a todos.

Luis Guerra dijo...

Hola Humberto:

Como siempre encantados de recibir tus comentarios.

No te falta parte de razón en lo que dices, no se puede juzgar con los parámetros actuales a una sociedad de hace 80 años, pero no hay que olvidar que en el año 1945 los dirigentes que llevaron la barbarie a Europa fueron juzgados y declarados culpables.

También es cierto que Alemania vivía una situación muy complicada, aunque la hiperinflación ya había pasado, pero la pregunta que debieron hacerse los ciudadanos era si el fin justifica los medios. No se puede cimentar una sociedad en la demolición de los derechos de los disidentes y esta ocasión los disidentes eran muchos. El partido de Hitler no consiguió en las elecciones de 1933 la mayoría, por lo que eran más los que no comulgaban con las ideas del NSDAP que los que si lo hacían.

Gracias Humberto por participar y exponer tus puntos de vista.

Un saludo

Humberto dijo...

Completamente de acuerdo contigo, Luis.

Y gracias a todos por vuestras aportaciones y opiniones.

Conde de Salisbury dijo...

Este debate me trae a la cabeza un viejo dicho que más o menos reza así: el mal no solo triunfa por la acción de los malos sino, sobre todo, por que las buenas gentes no hacen nada para impedirlo. El famoso poema de Bretcht ejemplifica claramente esa indiferencia fatídica.

Luis Guerra dijo...

Conde de Salisbury, toda la razón, el problema no es que el mal triunfe, sino el silencio de la mayoría.

Un saludo y gracias por visitar el Blog.

IkerArrueMauleon dijo...

Leo todo esto escrito ya hace unos años, y me quedo de una pieza. Es decir, helado, alucinado.
Creo que la pregunta no es qué es lo que hubiera hecho yo en aquella situación... sino qué es lo que hago yo hoy en día, para evitar el sufrimiento de quienes pagan porque nosotros podamos disfrutar de la vida que tenemos. A lo mejor, la respuesta a una pregunta sobre hechos que ocurrieron hace 80 años es más actual de lo que pensábamos.
Vaya... estoy seguro que la respuesta de la mayoría es NADA.
Y entonces me pregunto si siendo éste el caso, no hayamos perdido el derecho a opinar.. Pero me consuela pensar que a pesar de ese NADA, al menos este debate haya servido y sirva para hacernos reflexionar sobre éste, y otros temas.
Menos es nada.

alan dijo...

No hay peor basura sobre la tierra que el pueblo Aleman, no hay animal que se les pueda comparar, son las peores ratas que han habitado el planeta.