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viernes, 30 de agosto de 2013
Hitler vende
Que Hitler es más que un personaje histórico, ya se sabe. Hoy por hoy no podemos entender la historia del siglo XX sin él, para bien o para mal. Si la Segunda Guera Mundial no hubiese tenido lugar, lo que hoy llamamos pomposamente Orden Mundial, sería diferente. Si Hitler no hubiese existido, posiblemente no hubiera ocurrido muchos hechos que han sido fundamentales para el mundo. Para empezar cincuenta millones de seres no habrían perecido, la separación de Alemania por medio de un muro, la Guerra Fría y la era atómica tampoco formaría parte de nuestra historia. Tantos y tantos hechos que por el simple nacimiento de un hombre y unas circunstancias políticas y sociales, que hicieron que el mundo cambiase a marchas forzadas.
Una nación, la alemana, que provocó dos guerras mundiales, una peor que la otra en datos estadísticos, y que se dejó seducir por un genocida. ¿Cómo habríamos actuado los españoles en un caso así? Seguramente nos hubiese pasado lo mismo y la seducción hubiera sido igual de efectiva. afortunadamente nunca tuvimos que vernos en esa situación e incluso tras una guerra civil que dejó a España destrozada, el dictador español maniobró para dejar al país fuera de la guerra. A mi parecer, el general Franco estuvo hábil en esa cuestión.
El famosos libro Patria -Fatherland- de Robert Harris relata una posible victoria nazi y, por tanto, cómo hubiesen sido las cosas si Hitler hubiera vencido en la Segunda Guerra Mundial. Una situación apasionante desde el punto de mira de un historiador con aficiones en el ámbito de la historia-ficción.
Pues con la perspectiva de la historia-ficción se hecho un falso anuncio de la firma Mercedes Benz en la que el niño Hitler muere. Como curiosidad está bien pero lo más interesante es seguir comprobando como la imagen de Hitler sigue vendiendo. Estoy seguro que si el protagonista hubiera sido Napoleón o Franco el asunto no tendría mucha repercusión.
viernes, 31 de mayo de 2013
Las penúltimas fotos del búnker de Hitler.
Siempre es noticiable todo lo que ha rodeado al Tercer Reich. Para un blog como este, el hecho de que aparezcan nuevas fotos relacionadas con el búnker donde Hitler pasó sus últimas horas y que hoy ya es imposible visitar porque se construyeron viviendas sobre la zona en el que está ubicado, aún hacen más interesantes las imágenes.
Hay que decir que el autor de las fotografías es un antiguo conductor de autobuses llamado Robert Conrad y que hoy ejerce a sus cincuenta años como fotógrafo de arquitectura, se introdujo -según el artículo/entrevista de Bild- en el búnker poco antes de que fuera obstaculizado con material de obra donde cimentar las nuevas construcciones. La curiosidad y la fascinación histórica le pudo. Cuenta como pudo ver la habitación donde Hitler se suicidó. También relata que estuvo en el dormitorio donde la esposa de Goebbels envenenó a sus seis hijos.
El búnker quedó en el sector este de la ciudad, es decir, en el lado comunista y su interés le llevó a visitar las ruinas unas treinta veces disfrazado de obrero, arriesgando su libertad ya que estaba prohibida la entrada por las autoridades de la extinta RDA. Conrad hizo las fotos con una cámara Praktika con objetivo de 35 mm y a pesar de las limitaciones técnicas, demuestra talento en la realización.
Durante una de sus visitas clandestinas fue descubierto. La policía le registró el bolso y encontró los carretes. Sorprendentemente, el incidente no pasó de una reprimenda. "No entendieron qué hacía ahí abajo y simplemente me dijeron que dejara de hacer esa tontería", recuerda, pero fue lo suficientemente impactante como para decidir ocultar esas fotos, que hasta hoy no habían sido publicadas.
Conrad insiste en que no le mueve ninguna filia nazi, ni siquiera es cazador de reliquias sino es sólo interés histórico. Además aclara que también subyacía la posibilidad de escapar de la RDA a través de los túneles del búnker. Las fotos fueron hechas entre 1987 y 1988 y las ruinas están protegidas por el Estado alemán para evitar las excavadoras en un futuro.
jueves, 10 de enero de 2013
Hitler y su bigote.
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| Durante la Gran Guerra, Hitler lucíó un mostacho. |
Es cierto que el aspecto de Hitler y su figura es reconocida por todos; ese peinado junto con el bigote recortado a lo Chaplin no fue siempre así. Ya se que quizás no mereciera una entrada pero claro, hoy estoy un poco espeso y lo voy a colar en mi entrada semanal.
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| Chaplin en El Gran Dictador. |
El bigote de Hitler, se puede comprobar en fotos de principios de siglo, era más un mostacho prusiano que lo que terminó derivando. La razón la explica un correlegionario del dictador en la Primera Guerra Mundial, Alexander Frey. Ambos sirvieron como soldados durante conflicto de todos conocidos y cuenta que el impedimento para ponerse la máscara antigás debido a la frondosidad del crecido peloso fue la causa de la modificación de estilo.
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| Adolfo de joven. |
Parece que, años más tarde, hubo intentos de afeite de su apéndice peludo por parte del secretario de prensa Sedgwick pero el dictador le respondió que si no estaba de moda ahora lo estaría más tarde, gracias a él.
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| Calandra bigotuda o bigote "calándrico". |
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| Imaginatíva recreación. |
He encontrado otras posibles explicaciones que se dan en relación con su mostacho primigenio:
1.- Que admiraba a un antiguo ideólogo nazi, Gottfried Feder, que llevaba este tipo de mostacho. Y Hitleradoptó el modelo.
2.- Se ha dicho que Hitler decidió hacerse de un bigote llamativo viendo el éxito de imagen que había tenidoel de Lenin e introdujo su propia variación. Lo cierto es que el bigote del austriaco-alemán es el más reconocido del mundo, ayer, hoy y ¿mañana?Posiblemente.
domingo, 25 de marzo de 2012
Viaje a Múnich: Siguiendo los pasos de Adolf Hitler (III)
| Aquí nos explicó la guía el ascenso de Hitler al poder. Fue lo único del todo el tour que no me gustó , ya que se lió un poco y la información que nos dio no fue exacta, pero bueno... |
| La cancillería se encuentra en un parque que por lo que pudimos ver no es muy visitado por los Muniqueses |
Lo que si saqué es un mosaico donde se pueden ver las únicas esvásticas de Múnich y quizás de Alemania fuera de un museo.
| Están situadas en el techo de la entrada. |
Después nos montamos en un autobús que nos llevo a la königsplatz uno de los lugares favoritos de Adolf Hitler.
| Que voy a decir, hacía frío. |
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| Este es el edificio en cuestión en 1938, durante la negociación del afamado acuerdo de Múnich |
| Este es el interior del edificio y un servidor haciendo de modelo. |
La próxima semana algunas reflexiones sobre lo visto e impresiones del Tercer Reich en Múnich
domingo, 18 de marzo de 2012
Viaje a Múnich: Siguiendo los pasos de Adolf Hitler (II)
Tras abandonar la Hofbrauhaus nos dirigimos a uno de los lugares que cambió la vida de Adolf Hitler y su forma de enfrentarse ante los retos que se le presentaban en su camino hacia el poder.
El 8 de noviembre de 1923 Hitler protagonizaría un intento de golpe de estado conocido como el Putsch de Múnich, también denominado Putsch de la cervecería (lamentablemente la cervecería donde se inicio todo fue destruida durante la guerra y no la volvieron a reconstruir, ya que era un lugar demasiado "Nazi" y a la historia que le den dos duros). El día 9 iniciaron una marcha en dirección a la Marienplatz, allí se encontraron con gran cantidad de personas que apoyaban el golpe, decidieron entonces caminar hacía el ministerio de defensa para encontrarse con los hombres de Rohm. Al atravesar la Residenztrasse se toparon, en la Odeonsplatz, con la policía. Se produjo un tiroteo en el que Adolf Hitler fue herido.
| Esto fue todo lo que yo conseguí desde lo alto del dichoso campanario, y creerme cuando digo que fue toda una proeza para mi |
| Esta es la calle donde se produjo el tiroteo. Tras el incidente , y una temporada corta en la cárcel, Adolf Hitler decidió que la toma del poder debía hacerse siguiendo las normas establecidas. |
| Se puede apreciar en la piedra el lugar donde se colocó una placa conmemorativa durante el Tercer Reich a no ser, claro esta, que algún escéptico diga lo contrario. |
| Lugar donde se instaló el monumento conmemorativo a los mártires del Putsch |
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| Este es el camino de "baldosas amarillas" que no conseguí encontrar, tampoco pude buscar mucho, no iba a seguir abusando de la paciencia de mi santa esposa. Así que pongo una foto sacada de internet. |
| La Odeonsplatz fue donde Adolf Hitler se enteró del inicio de la Gran Guerra y donde Hitler celebró alguno de sus discursos multitudinarios La semana que viene más........ |
domingo, 11 de marzo de 2012
Viaje a Múnich: Siguiendo los pasos de Adolf Hitler (I)
Buscando por Internet encontramos una agencia que realizaba varias visitas guiadas , entre ellas una anunciada como "Tour del Tercer Reich". No hace falta decir que sin dudarlo la contratamos. Pues allí estábamos mi mujer, lo que tiene que soportar la pobre por el friki del marido, y yo un sábado a las 11:30 esperando en la estación de tren de Múnich a la guia. A la excursión se unió un chico peruano, con lo cual fue como si hubiésemos contratado un guía privado. No me enrollo más, vamos a lo que importa.
Comenzamos la visita con una explicación sociopolítica de la época anterior al Tercer Reich y un repaso breve a la biografía de Adolf Hitler. No voy a aburriros con una historia ya conocida por todos. Después nos llevó a ver los escenarios de la historia del Nacionalsocialismo, que es lo mismo que decir de Adolf Hitler
| Antiguamente este edificio era el hotel Fürstenfelder lugar donde se fundó el Partido Obrero Alemán, Adolf Hitler fue enviado por sus superiores a investigarlo. |
| Llegamos a la Hofbräuhaus, famosa cervecería de Múnich, donde se realizaban las reuniones del Partido Obrero Alemán, que más tarde se convertiría en el Partido Nacionalsocialista. |
| El interior de la Hofbräuhaus |
| Aquí estoy subido al escenario de la impresionante sala superior de la Hofbräuhaus, donde Adolf Hitler daba sus discursos. Es simplemente espectacular. |
Antes de finalizar esta primera entrega os dejo con una foto "histórica". En Múnich bautizaron a un calle como Hitlerstrasse, (ya hablaré de ella en el siguiente capítulo) . Cuando terminó la guerra cambiaron el nombre de todas las calles que tenían algún vinculo con el Nazismo, pero en vez de quitar las placas pusieron una pegatina encima. Debido a las inclemencias meteorológicas esa pegatina se ha despegado un poco. La guía nos apremió a sacar la foto al instante ya que cuando alguien lo denunciase sería tapada enseguida.
| Se puede apreciar la H de Hitlerstrasse |
La próxima semana más sobre Múnich y Adolf Hitler
lunes, 27 de febrero de 2012
Diarios de Hitler
Konrad Kujau se consideraba el único alemán que tenía una carta de Hitler dirigida a él mismo, en la que el führer le daba plenos poderes para publicar los diarios que escribió durante la guerra. Kujau había sido limpiaventanas, estudiante de arte y dueño de una tienda de parafernalia nazi en Stuttgart y depositario de poemas de Hitler y una secuela del Mein Kampf, además de la carta y los diarios.
Diarios como el Stern, el Newsweek y The Sunday Times se frotaban las manos en abril de 1983: casi cuarenta años después del suicidio de Hitler unos documentos descubiertos en un avión alemán en 1945 darían la vuelta a la historia de la campaña nacionalisocialista que arrasó Europa. Konrad Kujau cobró entre 1980 y 1983 cerca de tres millones de libras esterlinas por desembarazarse de los diarios de Hitler. Se volvió a su país natal y en mayo del 83 las autoridades de la RFA lo detuvieron en la frontera austriaca: estaba acusado de fraude y falsificación. La carta, los poemas, la segunda parte del Mein KampfHitler eran falsos.
Historiadores de alta alcurnia se dejaron querer más por los detalles de los cuadernos (pastas y hojas envejecidas, caligrafía cuidada, coincidencias históricas) que por el contenido:
«He estado de pie todo el día»
«Tengo flatulencias a causa de las nuevas píldoras y Eva dice que me provocan mal aliento»
«Recuerdo que tengo que comprar entradas para los Juegos Olímpicos para Eva»
Fue condenado a cuatro años de cárcel. Tras su salida, en 1988, se presentó a alcalde de Stuttgart, aunque no salió elegido. El resto de su vida lo consagró a realizar exposiciones de sus plagios de Monet, Klimt y del propio Hitler. Murió en Stuttgart, de un cáncer, en el año 2000.
Fuente: Errores Históricos
lunes, 24 de octubre de 2011
Los Diarios de Adolf Hitler
Unos días después la redacción del semanario y la editorial Grüner und Jahr, que financió la compra del diario, presentó 60 tomos, atados por docenas, en una conferencia de prensa a la que habían acudido reporteros del mundo entero. Los cuadernos tamaño carta, forrados de piel, tenían el águila imperial dorada y la svástica al lado de las iniciales FH. ¿Por qué no eran las letras AF, de Adolf Hitler? Estas iniciales que inicialmente se pensó significaban Führer Hitler, fueron el primer indicio ignorado por el reportero Gerd Heidemann, quien hizo el "descubrimiento" del diario.
Heidemann, un premiado reportero de la revista con sede en Hamburgo, famoso por su olfato periodístico y sus reportajes gráficos, era también un fanático coleccionista de "reliquias" del Tercer Reich. Se había endeudado al comprar el yate de Herman Göring, Carin II, que tenía pensado restaurar y vender a algún coleccionista estadounidense.
Heidemann había recibido los diarios de un oscuro personaje, Konrad Kujau, supuestamente anticuario especializado en "reliquias" nazis con sede en Stuttgart, quien afirmaba que los tomos habían sido rescatados tras un accidente aéreo ocurrido en Sajonia, este de Alemania, el 21 de abril de 1945. En sus investigaciones Heidemann incluso encontró la tumba del piloto y restos del avión siniestrado que llevó a Hamburgo, donde fueron guardados en una gigantesca caja fuerte comprada para tal propósito por el semanario.
En un primer paso la revista Stern compró tres tomos por 120.000 marcos alemanes. Posteriormente la dirección editorial decidió adquirir otros 59 tomos por más de 9,3 millones de marcos alemanes, equivalentes a 4,8 millones de euros. Heidemann llevaba el dinero envuelto en bolsas de plástico a Kujau, que le daba a veces uno, a veces varios tomos. "Le llamaba yo a Stuttgart o me llamaba él a Hamburgo y me decía: . A veces llevaba yo 900.000 marcos en efectivo para unos tres o cuatro libros pero Kujau tenía sólo uno", relata Heidemann, entre tanto de 76 años de edad, en una entrevista con el diario Berliner Zeitung.
Para evitar que el proyecto trascendiera a otros medios nacionales e internacionales, la revista decidió guardar absoluto secreto. Sólo unos cuantos estaban enterados del "Grünes Gewölbe" (Bóveda verde) como se bautizó el plan internamente. Después de que los historiadores de la revista confirmaran la autenticidad de los libros, se prescindió de su autentificación por parte de otras fuentes. Poco antes de la publicación se informó al redactor en jefe Peter Koch, quien fue el primero en manifestar dudas sobre la autenticidad de los diarios.
Expertos de Estados Unidos y de Suiza pidieron documentos con la escritura del dcitador de la década de los 40, para compararla con la de los diarios. Y eso no lo tenía el archivo de Stern. Heidemann preguntó a Kujau si tenía algo y Kujau por supuesto que lo tenía. Así fue como los peritos compararon la escritura de dos documentos que provenían de la misma fuente, probablemente de la misma mano. Hasta que un peritaje realizado por expertos de la Policía Criminalística confirmaron que el papel, la tinta y la goma no podían ser de una fecha anterior a 1945.
Aún así dos tomos fueron publicados que dan testimonio de la fértil imaginación de Kujau. En el primer tomo reconstruye historias de mujeres en las que involucra al lugarteniente de Hitler, Josef Goebbels, escribe cómo el dictador prohíbe a sus colaboradores ese tipo de amoríos por decreto y su secreta adicción a tabletas. "Sigo padeciendo de insomnio, y los trastornos digestivos han empeorado", escribe Hitler (Kujau). En el segundo tomo aborda el viaje a Inglaterra de su vicecanciller, Rudolf Hess. El contenido del resto de los tomos, que se encuentran resguardados en el sótano de la sede de Stern en Hamburgo, se desconoce.
Stern suspendió la publicación de los diarios, pero no logró evitar un descalabro en su credibilidad que se tradujo en un desplome de sus ventas y despectivos apelativos entre los medios y la población alemana. Kujau y Heidemann fueron condenados en 1985 a más de cuatro años de prisión acusados de fraude. Kujau murió de cáncer en el 2000 mientras que Heidemann vive de ayuda social en Hamburgo. Hasta el día de hoy Heidemann afirma haber sido engañado e insiste en haber entregado hasta el último centavo de los millones a Kujau, aunque éste reconoció haber recibido sólo una parte.
Fuente: Eva Usi dw-world.de
lunes, 26 de septiembre de 2011
Testamento de Adolf Hitler
Mi último deseo.
Como consideré que no debía aceptar la responsabilidad durante los años de conflicto de contraer matrimonio, ahora he decidido, antes de concluir mi vida en la tierra, tomar en matrimonio a la mujer quien después de muchos años de fiel amistad, entró a la sitiada ciudad por su propia voluntad con el propósito de compartir su destino conmigo. Por su propio deseo, ella irá como mi esposa a la muerte. Eso nos compensará, por lo que ambos perdimos por mi trabajo al servicio del pueblo.
Lo que poseo, pertenece en su debido grado al Partido. Si éste ya no existe, al Estado; si el Estado también es destruido, no hace falta una última decisión mía.
Mis pinturas en las colecciones que he comprado durante el curso de los años, nunca fueron coleccionadas con propósitos privados, sino como una extensión de la galería de mi casa en Linz.
Es mi deseo más sincero que este legado sea debidamente ejecutado.
Designo como mi Albacea a mi más fiel camarada del Partido, Martin Bormann. A él le doy mi máxima autoridad legal para que tome todo lo que tenga un valor sentimental o que le sea necesario para mantener una vida modesta y simple a mis hermanos y hermanas, sobretodo también para la madre de mi esposa y mis colaboradores que son bien conocidos por él, principalmente mis secretarias sin igual, Frau Winter, etc, quienes por muchos años ayudaron en mi trabajo.
Yo personalmente, y mi esposa, para escapar a la deshonra de la deposición o capitulación, hemos escogido la muerte. Es nuestro deseo que seamos inmediatamente incinerados, en el lugar donde he llevado a cabo la mayor parte de mi trabajo diario, en el curso de los doce años al servicio de mi pueblo.
Dado en Berlín, el 29 de Abril de 1945 a las 4:00 am.
jueves, 4 de agosto de 2011
Los peligros de hacer discursos con una cerveza al lado.
Perdonad el título pero me pareció apropiado para esta entrada. Pienso que cuando terminéis de leer la entrada lo comprenderéis. Lo incomprensible es que Hitler no bebía alcohol.Es curioso darse cuenta por medio de las lecturas que el mundo básicamente no ha cambiado. Algunos de nuestros amigos lectores no estarán de acuerdo con esta afirmación. Me refiero a los cambios producidos en el ser humano, el hombre es el mismo ahora que antes, sus intereses son los mismos, sus insidias, envidias y egoísmo se repiten a lo largo de la historia. También los políticos persiguen los mismos intereses: el poder y el dinero. Hitler hace en el siguiente texto que copio, perteneciente a uno de sus discursos en la famosa cervecería de Munich, un alegato justificatorio y pernicioso de los males de la Alemania de entonces. Disculpad la redacción del texto pero es esta la traducción que tengo:
"En 1918, hace 20 años, como he dicho antes, se consumó el derrumbamiento alemán. Se consumó porque solo un ciego podía creer que aquellos días de noviembre fueran la causa y la consumación del destino de Alemania. La causa ya venía de atrás, de muy atrás, y la consumación había dado comienzo años antes; el año 1918 fue tan sólo la culminación del proceso catastrófico (...) Decisivo para el derrumbamiento de Alemania fue la descomposición interna del pueblo alemán, la división de la sociedad en clases. Un fenómeno tampoco nuevo, pues ya había tenido precedentes en el pasado; pero esta vez adquirió una importancia particular y única a través de los impulsores de tal división (...) Cierto es que esta división entre burguesía y proletariado fue aparentemente superada en 1914, pero solo aparentemente. Sabemos que a las pocas semanas o meses de haberse disipado la primera embriaguez del entusiasmo volvió a abrirse de nuevo el antiguo abismo, y que ciertos sectores no ocultaron en modo alguno en aquella época sus intenciones de que Alemania perdiera esta guerra. No me refiero a sectores del extranjero, sino a los de nuestro propio cuerpo nacional. Lo que ocurrió en el periodo comprendido entre 1914 y 1919 o 1918 no fue otra cosa que la repercusión lenta de los manejos de estos sectores.
De año en año podía apreciarse cómo aumentaba esta tendencia de desviar al pueblo alemán cada vez más de su lucha exterior para inclinarse hacia la interior, y como en 1918 estas ideas habían prendido en extensos sectores alemanes: venían a decir que no se trataba en definitiva de una guerra defensiva de la nación alemana frente a un mundo deseoso de agresión y, sobre todo, envidioso, sino única y exclusivamente de una lucha del proletariado contra la burguesía, o de la burguesía contra el proletariado. Se había dejado de creer que el mundo tuviera en realidad malas intenciones respecto a Alemania. No, el resto del mundo no tenía en realidad nada contra Alemania. No era verdad que este otro mundo pretendiera quizá robar a Alemania, que tuviera intención de arrebatar a Alemania sus colonias, o echados los ojos al comercio alemán, y mucho menos a los territorios alemanes. Esto eran solo mentiras que contaban al pueblo los alemanes que incitaban a la guerra, porque realmente lo que quería el resto del mundo no era otra cosa que comprensión, una paz sin vencedores ni vencidos. Sobre todo cuando Woodrow Wilson, el gran americano y apóstol (risas del auditorio) de una nueva moral internacional se presento con sus 14 puntos, diciendo poco más o menos esto con sus hermosas frases, la gente no se cansó de decir que ahora tenía pruebas convincentes de ello. El hecho real fue que la nación alemana fue perdiendo rápidamente sus fuerzas para luchar frente al extranjero en la misma medida en que las desvió hacia el teatro de la batalla interior. A pesar de ello, el derrumbamiento no se habría producido en 1918, ni, en mi opinión, habría acontecido jamas si el pueblo alemán, arrastrado por su desatinada ceguera, no hubiera terminado por convertir en guerra civil lo que fue, en sus comienzos, una disputa interna. Pero así, tenía que llegar el derrumbamiento. He dicho que tengo el convencimiento de que ni en 1918 ni más tarde se habría producido desplome alguno; y creo tener razón para expresarme así porque estoy convencido de que si el destino me hubiera puesto o tenido en aquella época en el sitio que hoy ocupo, el derrumbamiento no habría llegado jamas. Cierto que habría habido un derrumbamiento: el de nuestros infames y perniciosos partidos. Ese habría sido. ¡Los hubiera eliminado entonces de la misma forma que los elimine en 1933! (aplausos )".
He encontrado un pequeño vídeo del programa "Callejeros" sobre la cervecería donde el dictador comenzó su andadura como político.
Fuente: Hitler. Obras completas, Tomo II ( años 1936-38 ) Ediciones Ojeda, 2006.
jueves, 7 de julio de 2011
Hitler forever!
Tranquilos, que nadie se llame a engaño con el título de la entrada. Ojalá que ese malnacido no hubiera existido pero ya puestos y sesenta y seis años después de que se suicidara, seguimos hablando y la mayoría maldiciéndolo. Realmente no se cuánto tiempo seguiremos dándole con la vara, pero lo cierto es que con el tiempo se ha convertido en un icono de la maldad sobre el que se vuelca todas las miradas cuando del diablo se habla.
Variadas son las preguntas que aún no se han respondido de forma satisfactoria: ¿Estaba loco?, ¿sufría impotencia?, ¿conocía lo que pasaba en los campos de exterminios? Podríamos seguir pero ya se que algunos de vosotros dirán que no estaba loco o que sí, o que, qué más da que fuera impotente o no, o que sabía perfectamente lo que hacia Himmler y las repercusiones de la llamada Solución Final.
Con todo esto quiero decir que Hitler se ha convertido en un tema de conversación para interesados o frikis como sería hablar sobre el Madrid o el tiempo, con opiniones encontradas e incluso con algún defensor de la ingenuidad del personaje.
Los que me conocéis un poco por mis escritos y comentarios, sabéis que no comulgo con sus ideas ni con sus actos. Pienso que es imposible que no supiese nada de la Conferencia de Wannsee después de todo lo que escribió y opinó sobre el papel de los judíos en la sociedad alemana y europea en general.Pero, ¿cómo Hitler ha llegado a fascinar, no ya como es el caso del pueblo alemán de aquellos años, sino a nosotros mismos, los habituales del blog , lectores de libros sobre la Segunda Guerra Mundial? No voy a ser yo el que responda a esa cuestión, sino que si el verano no os está agobiando mucho y os permite visitar el blog, lo hagáis vosotros mismos.
Ningún personaje disfruta de tanto amor-odio como es el caso de Hitler. Lo cierto es que ha creado un complejo, hoy por hoy, que para cualquier cuestión a la hora de hablar o escribir sobre él, lo primero que hay que hacer -yo mismo- es dejar claro que uno no está a favor del nazismo y por lo tanto no odia a los judíos, ni pretendemos hacer apología del dictador. Esto no pasa cuando nos referimos a un césar romano, a Napoleón o a Atila. Siempre habrá alguien que te diga que Hitler todavía está en el recuerdo de algunos supervivientes de la Segunda Guerra Mundial, y es cierto, pero la imagen dejada por el Führer siguen perjudicando después de muerto, si no que se lo pregunten a Galliano. 
Por otro lado también nos encontramos con muchos que se beneficia en la actualidad del gobernante alemán, un claro caso son los que hacen publicidad con referencias nazis para disculparse seguidamente, dejando claro que no han pretendido insultar la memoria de los seis millones de judíos muertos y los muchos millones más de perjudicados por el genocida, todo esto después de haber salido el anuncio de marras en cientos de medios. Está visto que Hitler es un valor seguro si quieres que te partan por la mitad en los juzgados, a la hora de perder tu puesto de trabajo o vender algo.
Todos los días se producen entre seis y ocho noticias relacionadas con Hitler, ya sea porque alguien famoso o conocido ha hecho referencia al austriaco o porque se ha descubierto un nuevo hecho relacionado con él. El verano seguro que nos facilitará nuevas controversias y alguna ridiculez que supondrá horas de discusión entre los aficionados a la temática.
Para animaros un poco y seguir aligerando la entrada que sólo pretende ser un pasatiempo de verano, os dejo una herramienta que me he encontrado por la red que facilita las cosas para los que os hace gracia los variados vídeos que corren por Internet sobre Hitler y sus enfados monumentales sobre temas actuales: Hitler Creator.

















